Jugando con el reloj y aprovechando un bloqueo, Emanuel Ginóbili demostró que a pesar de enfrentarse a jugadores más jóvenes, aún conserva la energía para realizar penetraciones como las de sus primeros años en la NBA.
Y también, para dejar constancia de que en esta temporada no tiene inconvenientes en hacerse cargo de las pelotas más calientes. De hecho, hace apenas ocho días, frente a los Boston Celtics, Manu también había sido quien jugó la última bola y, sobre la chicharra, convirtió para que su equipo se llevara otra victoria.
Manu terminó con 12 puntos, cinco rebotes y tres asistencias. Mientras que la gran figura de la noche fue LaMarcus Aldridge, quien convirtió 22 puntos y bajó 14 rebotes.
Con el triunfo, además los Spurs (20-10) se afianzaron en el segundo lugar de la División Suroeste, detrás de los Houston Rockets. Distinto es el presente de los Mavericks, que con un récord de 8-22, continúan últimos.
