Matías Santana y Soraya Maicoño junto a otros miembros del Lof Cushamen se presentaron a declarar en el Juzgado Federal de Esquel y ratificaron que el joven Santiago Maldonado fue perseguido, golpeado y secuestrado por Gendarmería en el desalojo ocurrido el 1 de agosto.
"Allí en una balacera en la cual fuimos víctimas nos hicieron replegar en forma rápida y desesperante, me monté a un caballo y cuando iba llegando escuché la voz de alto, apreté la cincha al caballo subi a un cerro y pude ver que tres efectivos de Gendarmería estaban golpeando un bulto negro y celeste. Esa campera celeste es la que le preste a Santiago en la mañana, baje unos metros y logre observar que sale un unimog dentro de la comunidad muy rápido hacia la uta 40 estaciona junto a una camioneta blanca y hace una pantalla, descienden el mismo bulto que yo vi y lo introducen en la camioneta y esa camioneta va hacia Esquel", detalló Santana en conferencia de prensa.
Además, recordó que la balacera fue "impresionante". "Era impresionante como nos estaban reprimiendo a la zona a los gritos de tirale tirale, indios de mierda, los vamos a cazar, eso se repite en todos los contextos de represión, por eso decimos que si existía un miedo, eso ya se rompió creemos en las organizaciones consientes y en el pueblo", dijo.
Ante la reiterada pregunta de los periodistas sobre los obstáculos que la comunidad le puso a los rastrillajes de acuerdo a la información difundida por la fiscal del caso. Santana aseguró que hubo total colaboración. Desde el día 5 con el rastrillaje con perros hasta el 17 que Prefectura recorrió de punta a punta el rio.
