Marineros correntinos retornaron a su provincia con frustración laboral

Alrededor de 30 jóvenes correntinos que permanecieron durante dieciséis días en esta ciudad, amparados por el techo y la comida que les facilitó la Agrupación de Marineros Unidos (AGOMU), retornaron ayer a su provincia de origen sin haber podido hacer uso de su libreta de embarque en algún buque pesquero.

Caleta Olivia (Agencia)
Cabe recordar que la odisea de estos muchachos -algunos de ellos menores de edad- comenzó hace poco más de seis meses cuando fueron directamente a Puerto Deseado y allí esperaron un puesto de trabajo cuando los sorprendió una huelga que derivó en la quema de varias plantas pesqueras.
En ese marco, contaron que ni antes ni después de los sucesos el SOMU de esa localidad cumplió con la promesa de facilitar sus embarques, por lo cual tuvieron que buscar ayuda en Caleta Olivia de parte de la AGOMU.
Los referentes de este gremio, Ricardo Cardozo y Néstor Ceballos, dijeron que esa entidad tuvo que pagar 16.850 pesos por gastos de comida y alojamiento, pero al mismo tiempo criticaron al gobierno provincial por no enviar un subsidio de 1.800 pesos para cada uno de los desocupados, a modo de ayuda solidaria.
Además, contaron que los mismos dirigentes fueron citados por la juez de Menores, Silvia Silva, ya que algunos vecinos y referentes de una iglesia supuestamente evangélica formularon una denuncia sobre la presencia de menores de edad (los marineros correntinos) en el albergue de un club.
Los gremialistas dijeron que la juez los responsabilizaba de posibles hechos delictivos que pudieran cometer esos jóvenes. La respuesta de Cardozo y Ceballos -al menos ante ese medio- no se hizo esperar: dijeron que la magistrada también debería haber tenido en cuenta lo concerniente al delito de «abandono de persona», y además recordaron que esos muchachos habían cumplido con todos los requisitos que exige Prefectura Naval para embarcarse en buques.

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