Martín Cabrera pasó de la ilusión a la bronca, de tener todo casi arreglado para jugar el torneo Federal B con Huracán de Comodoro Rivadavia, a no tener nada, según comentó ayer desde Córdoba Capital, tras comunicarse con Diario Patagónico para aclarar su situación.
“Quiero aclarar que no estoy en Huracán. Me han llamado de radios y distintos medios y tengo que decirles que nunca arreglé con Huracán, porque no me llamaron más. Ahora estoy en Córdoba Capital y sin trabajo”, manifestó el volante ofensivo cordobés, con un tono que dejaba traslucir su indignación.
Luego de vestir los colores de Atenas de Río Cuarto en el Federal B 2014, el mediocampista de 35 años se reunió a principios de enero con Carlos Linares, vicepresidente del “Globo”, en Buenos Aires.
Llegaron a un acuerdo de palabra, por lo que Cabrera, que jugó en la Comisión de Actividades Infantiles entre 2002 y 2005, decidió volver a Comodoro Rivadavia descartando una oferta de un club de Primera división de Bolivia y otra de Juventud Unida Universitario de San Luis (Federal A).
Incluso, tras esa reunión, visitó el predio del barrio Industrial. “Yo fui a Comodoro un jueves (22 de enero) y me dijeron que estaba casi todo arreglado, que me vuelva el viernes a Buenos Aires y que espere el llamado”, comentó.
Sin embargo, pasó el tiempo y Cabrera se quedó esperando. “Una vez me llamó Ariel Vidal (presidente de Huracán) y me dijo lo mismo, que estaba todo encaminado. Después no se contactó nadie más conmigo y terminé llamándolos yo, pero no pude comunicarme”, comentó.
Ahora, el jugador sólo siente impotencia y resignación. “La verdad que me desilusionaron, se portaron muy mal. Yo pensaba retirarme jugando en Comodoro, porque tengo familia allá y estaba ilusionado. Ya estaba viendo el tema del colegio de mi hijo. Dejé pasar otras ofertas y ahora estoy sin trabajo. Es lo peor que me pasó en mi carrera”, sentenció.
Cabrera inició su carrera en Estudiantes de Río Cuarto en 2001, y al año siguiente llegó a la Comisión de Actividades Infantiles de Comodoro Rivadavia, donde jugó hasta 2005. Después tuvo pasos por Quilmes, Talleres de Córdoba, Olimpo, Argentinos Juniors, Aldosivi, Patronato de Paraná y Deportivo Morón. Su último equipo fue Atenas de Río Cuarto, Córdoba.
