Martín Demichelis: "también se puede vivir bien en Argentina"
El entrenador de River Plate, líder absoluto de la Liga Profesional de Fútbol, habló de todo en su paso por el programa ESPN Fútbol 90.

Martín Demichelis, el entrenador de River Plate, pasó por ESPN Fútbol 90 tras la victoria por 1-0 sobre Boca Juniors en el Superclásico y destacó que, a pesar de que su equipo es el líder absoluto del Torneo de la Liga Profesional de Fútbol, le incomodan los elogios desmedidos.

El DT del Millonario aseguró que "en la semana previa a Fluminense hubo un exceso de halagos" y eso es algo que no le gusta. Además, ’Micho’ resaltó que, aunque River es "un buen equipo", "no hay campeón con 37 puntos" y hay que mantenerse en eje.

"Tenemos un gran plantel y que somos un buen equipo está claro, porque sacamos 28 puntos de 30 y nos hicieron un solo gol. Pero no estamos para competirle al City de la fecha 1 a la 38, cuando ellos incorporaron jugadores de 150 millones de euros. Un o dos partido podés competirle, una liga de 38 partidos, está bravo", explicó.

"Sueño con el día a día. Tenía tantos sueños con mi papá y de un día para el otro lo perdí en un accidente. Por eso hay que disfrutar del día a día", dijo ’Micho’ para bajar la expectativa cuando le piden que se emocione con la idea de River ganando un título bajo su conducción.

Además, remarcó sobre su protagonismo: "Me preocupa poco y nada que me reconozcan. En River hay que ganar títulos, el reconocimiento tiene que ser siempre para los jugadores".

El técnico, sucesor de Marcelo Gallardo tras el ciclo más exitoso de la historia del Millonario, contesta todo sobre lo sucedido el domingo en el Monumental, con la victoria y también las polémicas, que se encuadran en el gran presente de su equipo, líder absoluto del torneo de la Liga.

Además, habló de sus principios como entrenador, los técnicos que admira y su cambio de vida con el regreso al país, luego de muchos años en Europa.

SUPERIORIDAD DE RIVER ANTE BOCA Y EL PENAL

En otra parte de la charla, el DT de River habló sobre la superioridad que mostró su equipo ante Boca y sobre el penal que le dio la victoria a su equipo ya en tiempo de descuento.

"Dije en los días post derrota, que el fútbol se decide en situaciones particulares. Si alguien merecía ganar...creo que en el primer tiempo sometimos a Boca, para que no pase mitad de cancha, generamos más situaciones aunque no las concretamos", afirmó.

"En el segundo, equipararon un poco las cosas. Hubo un momento en el que Boca juntó toques, pero sin gravitar", agregó.

Y respecto a si fue penal la infracción de Agustín Sández sobre Pablo Solari, el exdefensor de la selección argentina aseguró: "Sí, me pareció penal. Y no entro en la balanza de si fue poco penal, penal cobrable o no. La reacción corporal de quien cometió la falta y los que estaban cerca que no terminan ni protestando, vieron el contacto".

LA FRASE DE FIGAL, COMO MOTIVACIÓN

Demichelis también se refirió sobre las declaraciones de Jorge Figal en la previa del Superclásico. El defensor ’xeneize’ había expresado que iban a ir a Chile a ganar (a Colo Colo) y luego hacer un buen partido en el gallinero.

"Para mí, Figal habló con respeto: porque dijo vamos a ganar a Chile y hacer un buen partido al Monumental. Habló con respeto o, no quiero pecar de soberbia, o con un grado de inferioridad o de inseguridad, de decir no podemos ir a ganar al Monumental".

"Tomé esa frase para transmitirle al plantel que estábamos fuertes y no nos podíamos desviar por lo que pasó en Brasil. Hice hincapié de todo lo bueno que veníamos haciendo", explicó.

LAS DISCULPAS DE PALAVECINO

Volviendo a lo que fue el Superclásico, Demichelis aseguró que el mediocampista Agustín Palavecino pidió enseguida disculpas luego de haberle gritado el gol a los jugadores de Boca.

"Hubo dos momentos (en la pelea del final del partido), en el primero me quedo parado. Cuanta más invasión, más desorden. Si entra el cuerpo técnico, te siguen todos lo jugadores. No se podía hacer nada, los jugadores no te escuchan. Después volvieron a venir", sostuvo.

"Yo no había visto el comienzo de la trifulca. En ese momento, Agustín (Palavecino) ya me estaba pidiendo disculpas. Me dijo: 'Martín me van a expulsar, te pido perdón'. Mostró la hombría que tiene. Enseguida supo que se equivocó, es un gran chico. No hay pasión a nivel mundial como sentimos los argentinos por el fútbol, por ganar y perder. Supera límites", aseguró.

Antes de sumergirse en el plano familiar, el técnico fue consultado sobre cuáles eran las diferencias en el traslado de las ideas en futbolistas europeos y sudamericanos y lo explicó haciendo alusión al encuentro que ganó el Millonario por 2-1 ante Argentinos. En un extenso reportaje para ESPN, reflejó una historia sucedida hace seis años en el casamiento del mejor jugador del mundo con su esposa, Antonela Roccuzzo: “En la foto del casamiento de Messi no salimos en la foto y con Gabriel Milito no estábamos porque nos quedamos dos horas discutiendo de fútbol. Gaby está extremadamente preparado, pone en practica todos sus conocimientos”.

En ese sentido, explicó cómo fue la previa al cruce ante el Bicho por el campeonato: “Ese día me preocupé tanto por explicar, a lo mejor me extendí en esa explicación y el partido salió medio trabado. Fue tan estratégico y a lo mejor tanta explicación... Debí explicar menos. Somos facilitadores o complicadores del jugador. Ese día la complique con mucha explicación”.

En distinto sentido, manifestó cómo vivió las horas posteriores al encuentro de este domingo en el Estadio Monumental con su círculo íntimo: “Bien, tranquilo. Llegué a mi casa a la medianoche, estaba el grupo familiar de Córdoba y tardamos un poco ahí. Me gusta escuchar cómo vivieron la previa, en el estadio, la ansiedad... El post partido te vacía de energía así que me dormí rápido. Cuando son familiares tan cercanos lo sufren, más o menos pero lo sufren. Uno como DT tiene un grado de responsabilidad, interiormente lo sufro más, pero al mismo tiempo tengo que transmitir mas tranquilidad”. “Antes era uno de los 11 jugadores; ahora como entrenador es otra realidad”, argumentó.

Este triunfo no pasó por alto en Bastian, primer hijo de los tres que tiene con Evangelina Anderson, ya que cumplió 14 años tras la caída por goleada ante Fluminense en Brasil: “Él me hizo quebrar un poco porque perdimos y, al otro dia, fue su cumpleaños. No fue eufórico. Le dije: ‘Ojalá te pueda regalar el próximo triunfo’. La victoria ante Boca fue un momento de máxima felicidad”. “Me dijo: ‘poneme un ratito’, ja”, bromeó.

Además, detalló cuál es su relación con su primogénito y el fútbol: “Cuando voy a ver a mi hijo me pongo en un rincón y opino poco y nada. Me pregunta él porque es inteligente y tiene deseo de aprendizaje. Juega de central. Honestamente, le pregunto si se divirtió porque un día llegó, se largó a llorar y me dijo: ‘Tengo miedo a equivocarme’. Ahí estamos mal porque si no te vas a divertir con 13 años, estamos en el camino equivocado. Intento no aparecer mucho, fui a cinco entrenamientos y un partido”.

FANATICO A LA DISTANCIA

Demichelis explicó cómo le trasladó la pasión riverplatense al joven, quien forma parte de las Inferiores: “Mi hijo se hizo muy fanático a la distancia porque el único partido que vinimos a ver fue cuando Pablo Aimar volvió a jugar en River. Estuvimos en Madrid con él y lo adquirió a la distancia y se hizo muy fanático. Esta muy feliz de estar en River”.

“Tengo muchas sensaciones encontradas en mi primer Superclásico. Veníamos de una semana difícil. Hasta el abrazo con mi hijo la llevaba bien”, describió el cordobés de 42 años. Y reveló intimidades de su ritmo familiar por fuera de este deporte: “Consumo mucho WhatsApp, no tengo redes sociales. La gente cercana tiene mi número. La última vez que usé redes sociales fue Twitter en 2014 y ahí lo dejé de usar. No me interesa, tuve claro que éste iba a ser mi paso a seguir, tenía muy claro que era mi vocación y no quería ocuparme mucho más tiempo. El tiempo libre lo puedo disfrutar con mi familia. Los resultados ayudan para disfrutar más o menos, pero disfruto todos los días de la semana, yendo al River Camp. No voy a comer afuera tampoco ganando porque convivimos así con mi familia. No soy de salir tanto. Piso Capital Federal poco y nada. Armamos comidas en mi casa”.

El exhombre del Bayern Munich contó que su nueva experiencia en Núñez le quitó tiempo familiar con su esposa y sus hijos, mientras que su vida se afinca bajo los límites de Nordelta y sufre a diario el tráfico de la Avenida General Paz, aunque declara: “También se puede vivir bien en Argentina”. Luego de la muerte de su padre hace una década, ’Micho’ solo vive el presente: “Tenía tantísimos sueños con mi papa y en un accidente de transito lo perdí. Entonces, que me voy a poner a pensar en soñar. Sueño con el día a día, ni siquiera partido a partido”.

UNA HISTORIA SIMILAR

Por último, relató una historia que tiene una llamativa coincidencia con su antecesor en River. Gallardo no pudo jugar su último partido con esta camiseta después de que Angel Cappa lo dejara afuera de una derrota ante Tigre. Con similitudes y matices, Demichelis sufrió lo mismo en el partido que sentenciaba su adiós del fútbol el 21 de mayo de 2017 en la derrota por 2-0 ante Real Madrid como local.

“Hago una conferencia de prensa previa a mi último partido en el Málaga. Y dije que me tenía que retirar porque tenía que ser honesto conmigo, porque a pesar de estar sano y entrenarme a diario, como marcador central había perdido la fuerza de las piernas y, sin eso, no tenía agresividad. No podía competir a altísimo nivel. En ese momento, había tres cambios, no cinco. Llega el partido y arranco como suplente. Todos en el banco creían que era ‘Micho más dos cambios’. Si ganaba Real Madrid, era campeón. Entonces, se pone 1-0. Arranca el segundo tiempo y ya me iba atando los cordones para irme preparándome. Y el entrenador Michel González manda a calentar a cinco, y no me manda. Hizo los tres cambios y no entré. Ahí me cayó la ficha de que se me había terminado la carrera, y la terminé sin jugar”, narró sobre un DT que realizó la mayoría de su carrera en la Casa Blanca.

“Michel me vino a hablar, pero le pedí hacerlo en otro momento. Después, me agarró en la semana y me dijo: ‘Algún día vas a ser entrenador. Te explico: Yo era exjugador del Real Madrid. Vos me declaras en la semana que te retirás porque no tenés más fuerza en las piernas. ¿Qué hacés? ¿Te pongo o no? Si Real Madrid gana, sale campeón. Y si te pongo y cometés un error porque no tenés más fuerza en las piernas, me van a matar a mí. Declaraste mal’. Fui honesto con mi profesión, y lo entendí a él, pero hubiese querido jugar un ratito”, sentenció.