Más de 60 muertes de personas en situación de calle en lo que va del año

En medio de la ola de frío polar que atraviesa buena parte de la Argentina.

Las organizaciones que acompañan a las personas que duermen en la calle reforzaron en estos días las campañas de reparto de comida y frazadas, las ollas populares, y declararon en "estado de emergencia" a sus centros de integración.

La cifra total es de 63 fallecidos y se desprende de los registros que realizan en conjunto la Asamblea popular por los derechos de las personas en situación de calle y el grupo de estudios Sociabilidad en los márgenes de la Facultad de Psicología de la UBA.

Todos los años, hacia el mes de agosto, publican el denominado Registro Unificado de Violencias que da cuenta de las muertes y casos de violencia hacia personas sin techo, aunque esta vez, ante la crítica situación que vienen observando decidieron adelantar los números de muertes recabados hasta el momento. Según indicaron, "la mayoría de estos casos fueron personas encontradas sin vida en el espacio público, comúnmente definido como 'muertes sin signos de violencia' o 'muertes por causa natural'; clínicamente, dejan de respirar y en general no se identifican con precisión las causas".

"La mala alimentación, la exposición a bajas temperaturas y al calor extremo, la deshidratación, falta de higiene, la imposibilidad de ciclos constantes de sueño, estrés, violencias físicas, no acceder a los servicios de salud, así como no acceder a un lugar donde dormir por falta de vacantes, agravan cualquier condición preexistente y generan que tengan más dificultades para bancar el frío", agregan las organizaciones, que indican que 13 de las muertes se produjeron en la Ciudad de Buenos Aires.

Así y todo, los números pueden marcar incluso una subrepresentación con respecto a la realidad, ya que el registro se realiza a partir de los casos recabados internamente por las propias organizaciones o por publicaciones de medios de comunicación, por lo que muchos casos pueden no llegar a denunciarse por la dinámica propia de la vida en la calle.

Aunque advierten que las condiciones de frío extremo obviamente recrudecen la situación de las personas expuestas a ese clima, las organizaciones se encargan de aclarar que "el frío no causó nuevas muertes", sino "las políticas de hambre y las respuestas no integrales que prolongan la situación de calle".

Las ONG se organizan así para intentar sostener un poco la situación ante las temperaturas que en el comienzo de esta semana llegaron a traspasar la barrera de los cero grados. Buscan "poder seguir ofreciendo comida, algo caliente, hacer frazadas o entregar ropa de abrigo, porque cuando el Estado se retira, las redes nos sostienen".