Masacre talibán en un escuela paquistaní deja 141 muertos

El terrible asalto comenzó cuando un grupo de insurgentes vestidos con uniformes del Ejército entró en el colegio del noroeste del país, y dio comienzo a una jornada de terror en una escuela para estudiantes de primaria y secundaria.

Milicianos talibanes de Pakistán atacaron ayer una escuela administrada por el Ejército en la norteña ciudad de Peshawar y mataron a 141 personas, en su mayoría chicos, antes de que el Ejército retomara el establecimiento y anunciara la muerte de los siete insurgentes que perpetraron la masacre.

El ataque, que además dejó 131 heridos, también en su mayoría alumnos, fue el más sangriento en el violento Pakistán desde 2007 y generó hondo estupor y una enérgica condena de líderes y personalidades internacionales, entre ellas la Premio Nobel de la Paz 2014, la adolescente paquistaní Malala Yousafzai.

El terrible asalto comenzó poco después del mediodía, cuando un grupo de insurgentes vestidos con uniformes del Ejército entró en colegio bajo control militar en Peshawar, en el noroeste del país, y dio comienzo a una jornada de terror en una escuela para estudiantes de primaria y secundaria.

Un portavoz de la Policía, Seid Wali, dijo que los atacantes abrieron fuego y lanzaron granadas contra niños y profesores, mientras iban de clase en clase disparando a los estudiantes.

“Estábamos en una clase cuando escuchamos disparos. El sonido de los tiros se acercaba hasta que la puerta se abrió de golpe y dos personas comenzaron a disparar indiscriminadamente”, explicó uno de los alumnos, un niño de unos 14 años.

El Ejército paquistaní lanzó a continuación una operación para liberar la escuela, que se vio dificultada por los explosivos colocados por los atacantes en el interior, hasta que, hacia las 18:20, declaró que había retomado el edificio y anunció la muerte de los siete insurgentes que cometieron el ataque.

El director general de la oficina de relaciones públicas del Ejército (ISPR), Asim Bajwal, declaró en rueda de prensa que 132 estudiantes y nueve empleados del colegio murieron, mientras que 122 resultaron heridos.

Nueve militares resultaron también heridos antes de que el Ejército consiguiera liberar a 960 personas del interior de la escuela, a la que los atacantes entraron por la parte de atrás con numerosas armas y con chalecos con explosivos, indicó Bajwal.

El portavoz, que no explicó si los talibanes fueron muertos por el Ejército o se inmolaron con sus explosivos, añadió que los insurgentes no tenían intención de tomar rehenes, sino de causar el mayor número posible de víctimas.

Los talibanes de Pakistán reivindicaron el ataque y lo justificaron diciendo que sus propias familias son objetivos del Ejército en las operaciones militares lanzadas contra los insurgentes en las zonas tribales de Waziristán del Norte y Khyber.

“Queremos que sientan nuestro dolor”, manifestó el grupo, que añadió que entre los atacantes se encontraban “suicidas” con “órdenes de disparar a los estudiantes más mayores, pero no a los niños”, según reprodujeron diarios locales.

Personas trasladan a un niño lesionado a un hospital, en Peshawar, en el noroeste de Pakistán.

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