Las calles céntricas de Caleta Olivia fueron escenario este jueves de una multitudinaria protesta protagonizada por policías en actividad, retirados y sus familiares para reclamar por salarios dignos.
Movilizaciones similares se realizaron en otras localidades santacruceñas y constituyeron una fuerte presión para el gobierno en la próxima mesa de paritarias que se celebrará mañana en Río Gallegos.
En la primera reunión del Consejo del Salario celebrada ayer, los representantes de los policías, bomberos y del servicio penitenciario que conforman las fuerzas de seguridad, rechazaron las propuestas salariales escalonadas del gobierno al considerar que son insuficientes e incluso desestimaron el pago de ítems adicionales no remunerativos, es decir en negro.
Los paritarios que representan a los uniformados demandan un salario básico para un agente ingresante de $ 2.200.000 al mes de junio, pero el gobierno les ofertó $ 1.125.556 y llevarlo de manera escalonada a $ 1.321.468 al mes de diciembre.
La pérdida del poder adquisitivo en todos los sectores laborales de la sociedad impacta de sobremanera en miles de familias y en caso del personal de la fuerza de seguridad provincial, ni siquiera alcanza realizar tareas de vigilancia adicional para compensar el alto costo de vida.
El gobierno procura dilatar las respuestas salariales pidiendo a los legisladores provinciales que aprueben la obtención de un crédito de 600 millones de dólares, endeudamiento que le permitiría satisfacer las demandas salariales y financiar un programa de obras de infraestructura para motorizar la economía, pero los trabajadores estatales manifiestan que sus necesidades son imperiosas y necesitan una solución inmediata.
Este complicado cuadro hizo que las protestas del personal de la fuerza de seguridad se fuera incrementando en el curso de las últimas semanas y los iniciales acampes y caravanas de automóviles protagonizando bocinazos , dieran lugar a fuertes manifestaciones, dado que ahora los activos ya se muestran abiertamente en la calles y frente a sus dependencias con quite de colaboración y dejando solo guardias mínimas para cubrir el servicio de seguridad pública.
De esta manera, la marcha en Caleta Olivia, concitó la participación de poco menos de mil manifestantes incluyendo personal de Cañadón Seco, Fitz Roy, Jaramillo, Pico Truncado, Las Heras, Puerto Deseado y del que cumple funciones en la Comisaria Ramón Santos ubicada en el límite interprovincial.
Marcharon con banderas, pancartas, luces de bengalas, trompetas, bombos y redoblantes por las avenidas Alem, San Martìn e Independencia e incluso se desviaron hasta la sede de la Direcciòn Regional Zona Norte, donde había policías iniformados de guardia que salieron a recibir a la columna.
Este tipo de protesta masiva no tiene antecedentes en la ciudad y solo es comparada con otra acontecida en 2012, aunque la misma solo tuvo epicentro en el patio de armas de la entonces Unidad Regional, pero sin participación de familiares de los uniformados.
