Mataron a militante kirchnerista de dos balazos en la cabeza

Un militante kirchnerista del Partido Justicialista y presidente de una asociación civil de Avellaneda fue encontrado asesinado de dos balazos en la cabeza en su oficina de esa localidad bonaerense y junto al cuerpo había un mensaje intimidante, por lo que los pesquisas descartan el móvil del robo.

Buenos Aires (Télam)
Fuentes policiales informaron ayer que el cadáver de Juan Giglio (58) fue hallado junto una carta que sentenciaba: “Los que no tienen códigos terminan así”.
Por su parte, allegados políticos a la víctima piden que se investigue si un llamado y un mensaje de texto al celular del hombre recibidos horas antes del crimen está vinculado al hecho.
El crimen ocurrió el martes dentro de un edificio situado en la transitada avenida Mitre 321, a metros del Puente Pueyrredón, en el límite entre Avellaneda y la Capital Federal.
Según las fuentes, Giglio, militante del PJ, alquilaba allí una oficina en la parte delantera del edificio donde funciona la sede de la organización no gubernamental “Avellaneda Solidaria”.
Todo comenzó cerca de las 19, cuando allegados a la víctima lo llamaban y al no obtener ninguna respuesta alertaron sobre lo ocurrido a la policía.
Cuando los efectivos de la comisaría 1ra. de Avellaneda arribaron al lugar, ingresaron a la oficina del hombre, donde lo hallaron muerto, tirado en el piso.
Los voceros policiales indicaron que Giglio había sido asesinado de dos balazos en la cabeza efectuados con un revólver calibre 22.
Los peritos de la Policía Científica también encontraron junto al cadáver la nota elaborada con palabras recortadas de los diarios, dijeron los informantes.
En la pesquisa, bajo las órdenes del fiscal Roberto Russo, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) descentralizada 2 de Avellaneda, trabajan los detectives de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) de Lomas de Zamora, que se entrevistaron con los otros ocupantes del edificio.
Según las fuentes, al momento del crimen, horas antes de hallazgo, había otras personas en el lugar, entre ellas la mujer de la víctima, pero ninguna escuchó o vio algo sospechoso.

Fuente:

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico