Matrículas engañosas
En algunos avisos clasificados en los que se ofrecen servicios de masajes se invoca una matrícula profesional. Al respecto, Diario Patagónico consultó al presidente de la Asociación de Kinesiólogos de Comodoro Rivadavia, Martín Errazu, quien señaló que para poseer una matrícula habilitante de la Secretaría de Salud de Chubut, el requisito es poseer estudios universitarios, tanto de licenciado en kinesiología o terapista físico.
Errazu también sostuvo que en el caso de los masajistas, aprenden el oficio en institutos de tipo privado que no están habilitados para proporcionar una matrícula. Por esa razón, aseguró que en caso de que comprueben la existencia de personas que ofrecen servicios de masajes y que publicitan que cuentan con una matrícula profesional, la Asociación de Kinesiólogos denunciará esa irregularidad ante la Secretaría de Salud.
En tal sentido, la Dirección Provincial de Fiscalización, Matriculación y Control de Calidad de la Secretaría de Salud informó a Diario Patagónico que ese organismo del Estado no matricula a ningún tipo de masajista, de modo que todas aquellas personas que promocionan sus servicios invocando un número de matrícula no están reguladas por Salud Pública.
Asimismo, la funcionaria de esa área Marisa Martínez, explicó que los institutos privados que otorgan certificaciones por la realización de cursos de masajes o pedicura no tienen validez legal ante la Secretaría de Salud.
También advirtió a los medios de comunicación que publican dichos avisos sobre las sanciones que le caben en carácter de cómplice de esta situación, porque para publicar un número de matrícula, se debe solicitar la copia o constancia de la misma, tal cual lo establece la Ley X N° 3 de la provincia de Chubut. 
Martínez aclaró así que hay diferentes oficios que no están avalados por la Secretaría de Salud, tanto pedicuros, masajistas, psicomotrisistas, cuidadores terapéuticos, entre otros.
Incluso comentó que en distintas ocasiones algunos medios de comunicación fueron advertidos sobre los términos de la ley que “es bien clara en este sentido y más cuando los avisos no se ajustan a la reglamentación vigente. Caso contrario, el medio es tan responsable  como el que pone el aviso con una falsa matrícula”, advirtió Martínez.