El Patagónico recibió esta mañana el llamado de Luis Murúa. El DT de Jorge Newbery procesó, analizó y digirió la eliminación del Federal B y decidió comentar sus sensaciones amargas. Pasaron tres días del partido con Germinal, en el que el club del barrio 9 de Julio quedó eliminado del Federal B, y para el entrenador fue hace solo algunas horas.
Un año y medio lleva en Comodoro Rivadavia y ya parece algo cansado y desgastado. "Yo sirvo para procesos cortos, después de un año empiezo a sentir el cansancio y los jugadores también", relataba el DT en agosto del año pasado. Esas palabras, quizás sacadas de alguna conferencia de Marcelo Bielsa, hoy, las refleja en su rostro. La misma locura y amor por este deporte desgastó a Luis, como también las luchas y peleas cotidianas dentro del club con los dirigentes, ya que al DT se lo podía encontrar desde las diez de la mañana hasta las ocho de la noche limpiando, haciendo trabajos de albañilería y planificando sus entrenamientos con siluetas alemanas caseras, hechas con caños de PVC.
Una mañana gris en la ciudad petrolera, parecida a la tarde del domingo pasado en Rawson. El entrenador abrió las puertas de su "cueva", su departamento en la Avenida Córdoba a metros de la cancha del "Aeronauta", preparó unos mates, se sentó y clavó la mirada fija en una camiseta del "Lobo". Murúa, sin decir ninguna palabra, parece estar pensando en cómo continuar este proceso que lo exprimió hasta la última gota en el club donde consiguió el ascenso al Federal B. Un silencio de algunos segundos dio el pie para que Luis pronuncie sus primeras palabras, lleno de tristeza y desilusión: "me equivoqué en no poner a Erro desde el comienzo".
" Cuando vos tenés que tomar una decisión y el estómago te dice que es la incorrecta, tenés que hacerle caso a este dolor porque está teniendo la razón. Yo sabía que tenía que poner a Franco Erro desde el comienzo del partido, y mantuve el esquema que veníamos realizando. Es la espina más grande que me quedó y no me la puedo sacar. Me duele mucho porque sabía que con ese sistema estábamos rindiendo mejor", comenzó relatando el ex entrenador de Santamarina de Tandil.
Murúa viajará hoy hacia Madryn, donde pasará unos días de vacaciones junto a su mujer. Aprovechará una semana para tomar la decisión correcta sobre su futuro. El DT admite que llegaron ofertas para tomar nuevos rumbos pero no quiere apurar su decisión. " La realidad es que me cansé mucho. Estos jugadores fueron mis soldados. Todos. Y siempre voy a estar agradecido a ellos. Voy a pensar estos días y después tomaré la decisión correcta", comentó.
Este medio continuó la entrevista consultándole sobre el cruce que tendrá Jorge Newbery por Copa Argentina, el 22 y 28 de enero. "Piti" no estaba enterado de esta noticia, la cual se confirmó ayer, e inmediatamente se le transformó la cara. Un largo silencio y la mirada perdida daban a entender que las ganas de continuar en el club comodorense crecían un poco más: "no sabía nada", comentó.
" Es una noticia que no sabía. La verdad que en este año y medio puedo decir que los últimos partidos reflejábamos lo que yo intentaba plasmar en los jugadores. Costó y todo se debe al duro trabajo que tuvimos. Fueron más de 500 entrenamientos para llegar a esto. El cruce por Copa Argentina me hace pensar más en mi continuidad", afirmó.
"Yo trabajé muchísimo estos meses. Newbery es un club muy sentimental, muy grande que mueve mucha gente. A mi me encanta. Pero cuesta mantener este ritmo cuando no tenés cancha para entrenar y te la tenés que rebuscar para entrenar", sostuvo.
El próximo miércoles Luis arribará nuevamente a la ciudad y confirmará qué hará de su futuro. Lo cierto es que el cruce con Huracán de Comodoro, el 22 de enero, cargaron un poco las ganas para continuar con el proyecto que lleva casi un año y medio en el barrio 9 de julio.
