Durante un control vehicular dispuesto en el barrio San Cayetano, los uniformados detectaron un vehículo marca Nissan, modelo Versa, color gris, con vidrios laminados, circulando por el camino alternativo Roque González en sentido hacia el Sur de la ciudad.
Conforme a lo informado por fuentes policiales, al ser detenido para un control de rutina, una mujer que ocupaba el auto solicitó auxilio a los efectivos manifestando: “Me pegó, no me deja bajar y está tomando”, evidenciando lesiones visibles en su rostro.
El rodado era conducido por su pareja y dos menores de edad. El hombre, de 33 años de edad, se encontraba en estado de ebriedad, según manifestaron los agentes.
Según publica Jornada, se dio aviso a la Comisaría de la Mujer, donde se constató que sobre el individuo pesaba una medida cautelar vigente de prohibición de acceso y acercamiento a su pareja por el término de dos meses, a partir del 27 de julio.
Minutos antes, un efectivo policial de la Comisaría Séptima, que se dirigía a su lugar de trabajo pudo observar a la víctima descendiendo en inmediaciones del sector donde se emplaza la popular “Saladita”, y advirtió cuando el sujeto agredía a su pareja, por lo que inició una persecución en su vehículo particular por distintas arterias perdiéndolo en inmediaciones del barrio Petroleros Privados.
