Mediciones en subestación de energía confirmaron la contaminación sonora
Según fuentes oficiales consultadas por El Patagónico, los registros tomados en dos domicilios que se encuentran enfrente a la subestación del barrio Quirno Costa, arrojaron 47 decibeles con los equipos funcionando a pleno. Mientras, el ruido de ambiente alcanza los 32. De esa forma, se registró una contaminación sonora superior a los 7 decibeles. Se espera una reunión entre todas las partes.
Tal como anticipó El Patagónico, se conocieron ayer los resultados finales de las mediciones sonoras realizadas en la subestación del barrio Quirno Costa, luego de un reclamo que iniciaron los vecinos por ruidos molestos y emisión de gases. El pedido alcanzó las 200 firmas e incluyó una movilización en el sector. Los estudios confirmaron la contaminación sonora que se denunciaba, según pudo confirmar este medio a través de fuentes oficiales de la Subsecretaría de Medio Ambiente.
Los resultados de la medición realizada en dos domicilios frentistas estuvieron el lunes. Sin embargo, ayer fueron entregados a las autoridades de la asociación vecinal del barrio y dados a conocer a los vecinos.
Los mismos arrojaron una contaminación superior a 7 decibeles. Esto teniendo en cuenta que los datos analizados por un decibelímetro integrador (mide distintas frecuencias bajo determinado tiempo y realiza una integración que emite el nivel de ruido al que están expuestas las personas) arrojaron un ruido de ambiente, de fondo en términos técnicos, de 32 decibeles en ambos domicilios. Mientras, el ruido con los equipos trabajando a pleno alcanzó los 47 decibeles, siendo que el máximo de diferencia entre ambos parámetros no podía superar los 8, es decir, en este caso los 40.
DIEZ DIAS
Ante esta situación la Subsecretaría de Medio Ambiente otorgó a la empresa transportadora de energía Transpa -dueña del predio donde funciona la subestación-, diez días para solucionar la problemática y adecuar las instalaciones. Mientras tanto se programa una reunión entre todas las partes, es decir Transpa, la Sociedad Cooperativa Popular Limitada que también fue notificada y los vecinos.
La misma se podría realizar mañana, aunque es posible que se produzca antes, teniendo en cuenta el malestar de esa barriada, afectada por esta situación de emergencia energética que derivó en la instalación de cinco equipos, tras un convenio entre el Gobierno provincial y la Secretaría de Energía de la Nación.
"No pensábamos que era tanto, es mucho más de lo que bastante pensamos", dijo ayer Liliana Gallardo, una de las vecinas que empezó con el reclamo junto a José Luis Ferreyra, vecinalista del barrio.
"Vamos a esperar los diez días. Después de eso estamos viendo qué vamos a hacer, siempre en conjunto con la Vecinal, porque somos de los vecinos más afectados. El Gobierno provincial tiene que tomar otras medidas. Ya bastante nos tienen olvidados. Necesitamos una solución", agregó a la espera también una solución a la emisión de gases, que requiere un análisis más complejo.
