Lionel Messi sabía que el seleccionado argentino había jugado el mejor partido de toda la Copa América y que había superado el gran trabajo ante Colombia, con la goleada 6-1 ante Paraguay para llegar a la gran final del sábado ante Chile.
Ocurre que contra los guaraníes apareció lo que se le venía exigiendo al equipo que conduce Gerardo Martino: goles. Y llegaron todos juntos, porque, de haber convertido cuatro tantos entre los cuatro encuentros anteriores, hoy fueron seis los que recibió el arquero paraguayo Justo Villar.
"Estamos contentos. La verdad es que por cómo se estaban dando los partidos, que todos eran muy ajustados y peleados, sabíamos que, cuando entraran, iban a venir más. Antes de que empezara el partido hablábamos en la charla previa de que era una casualidad que no hubiéramos convertido muchos goles antes. Y vinieron todos juntos", analizó el crack rosarino, de tarea soberbia una vez más, pese a que mostró cierto fastidio por no convertir.
Sobre el partido en sí, Lionel consideró: "Encontramos el gol rápido y eso hizo que tuviéramos más espacios. Y cuando ellos descontaron, seguimos jugando de la misma manera".
Sobre las chances de coronarse como campeón de América con goles suyos (el próximo sábado ante Chile ), Messi se ilusionó: "Ojalá, Dios quiera, que sean míos o de cualquiera. Pero venimos de jugar la final de un Mundial, y ahora estamos en la final de la Copa América. Llegamos con mucha ilusión y confianza".
