Milani está en "una situación complicadísima"
El militar retirado que estuvo al frente del Ejército entre 2013 y 2015 quedó con prisión preventiva por orden del juez federal Daniel Herrera Piedrabuena, quien lo había citado para prestar declaración indagatoria por tres secuestros ocurridos durante la última dictadura militar.
"Sorprendido y preocupado." Así dijo la abogada Mariana Barbitta que se encuentra su defendido, el ex jefe del Ejército César Milani, quien el viernes quedó detenido en La Rioja tras declarar en la causa que lo investiga como uno de los presuntos responsables de los secuestros de Pedro Olivera y su hijo Ramón, en 1977; y de Verónica Matta, en 1976.
Barbitta llegó a la capital riojana para asumir la defensa de teniente general retirado que, según dijo la letrada a la agencia DyN, "está en una situación complicadísima".
"Milani está sorprendidísimo y preocupado con esta decisión de detención, máxime cuando no hay ningún peligro de fuga ni intromisión a la Justicia", dijo luego de reunirse con su cliente que, aseguró, está alojado en una cárcel del servicio penitenciario provincial en "paupérrimas" condiciones de detención.
El militar retirado que estuvo al frente del Ejército entre 2013 y 2015 quedó con prisión preventiva por orden del juez federal Daniel Herrera Piedrabuena, quien lo había citado para prestar declaración indagatoria por esos tres secuestros ocurridos durante la última dictadura militar.
En el trámite, el militar, de 62 años se negó a responder preguntas, presentó un escrito en el que se declaró ajeno a los hechos que se le imputan, e intentó rebatir las pruebas en su contra.
La del viernes fue su segunda indagatoria en la semana. El martes se había presentado en los tribunales para declarar en la causa por la desaparición forzada del conscripto Alberto Ledo, a quien el Ejército declaró "desertor" en un sumario que en 1976 instruyó el entonces subteniente Milani, en el Batallón de Ingenieros 141 de La Rioja. Esta causa está a cargo del juez tucumano Fernando Poviña, que deberá pronunciarse en los próximos días sobre la situación procesal del acusado.
Milani fue nombrado jefe del Ejército por decisión de la ex presidente Cristina Fernández, en julio de 2013, antes de que se conocieran las denuncias en su contra. En diciembre de ese año, pese a la impugnación del CELS y los cuestionamientos de otros organismos, el oficialismo avaló en el Senado su ascenso a teniente general, lo que fue aprobado por 39 votos a favor y 30 en contra.
El argumento para respaldarlo fue que no estaba procesado, postura que dividió aguas al interior del movimiento de derechos humanos. En junio de 2015 Milani pidió su pase a retiro invocando "razones personales". Casi dos años después y a cuarenta de los delitos que se le imputan, quedó finalmente detenido.