Mónaco: un Estado ciudad que atrapa al turismo
El principado es un país turístico, famoso por el casino, Place du Casino, y sus paisajes de ensueño que bordean la costa europea. Esta ciudad estado posee grandes atractivos que combinan noche, diversión y glamor.
Mónaco es una de las ciudades más glamurosas y distinguidas de Europa. Ubicada sobre la Riviera francesa, este estado -ciudad es uno de los más pequeños del continente. Su relación con Francia es tan estrecha que muchas veces se la llega a confundir como una ciudad más de este país. Sin embargo, el principado tiene autonomía propia, lengua oficial y por supuesto sus propias costumbres y cultura.
Está situado en una península de bordes escarpados que se adentra en el mar unos 800 metros, donde se agrupan las construcciones residenciales y públicas. Entre sus famosos palacios, se encuentra el Palais Princier, sede del gobierno. Esta construcción data del siglo XVI y está protegida a diario por carabineros franceses, además de cañones donados por Luis XIV.
La ciudad es un gran atractivo para el turismo que también llega para disfrutar de sus hermosos paisajes. El mercado es tan importante que es el principal aporte a la economía de la ciudad estado.
Una de las mejores maneras de llegar a esta ciudad es en vehículo a través de la Moyenne Corniche, una de de las carreteras costeras más espectaculares del mundo. Una vez en Mónaco, que solo cuenta con 1.95 km2, es el momento de empezar a disfrutar de un ambiente sin igual.
En cada uno de sus pasos por el centro de la Ciudad de los Príncipes, el turista queda deslumbrado y asombrado, desde el antiguo casco de la ciudad, verdadero museo a cielo abierto, hasta la Place del Casino, único en el mundo.
Mónaco es una ciudad moderna que ha sabido administrar su espacio al agrandarse hacia el mar. Para el turista la mejor recomendación es no dejar de ver el barrio de Fontvieille surgido de las aguas, donde la tecnología se codea con el Arte. Mientras que para sumergirse en el centro de la ciudad, nada mejor que dar un paseo por el típico mercado de la Condamine y descubrir el barrio del Moneghetti.
Claro que si lo que gusta es la naturaleza la mejor opción es visitar sus jardines. La ciudad cuenta con una amplia oferta, la cual va desde el Jardín Exótico y la Gruta del Observatorio, hasta el Parque paisajista de Fontvieille y la Rosaleda de la Princesa Gracia.
El jardín exótico agrupa a miles de especies de plantas, fue inaugurado en 1933 y acondicionado acertadamente junto al peñón. Otras opciones son el parque Princesse Antoinette, los jardines y Terrazas del Casino, El Jardín Japonés, Los jardines San Martín, y El Jardín Animal.
Mónaco también posee una interesante catedral neo románica, sin embargo, no se destaca por sus construcciones religiosas y sí, por sus edificios, villas y palacios privados, verdadera seña de identidad arquitectónica del Principado.
CURSIOSIDADES Y DIVERSION EN EL PRINCIPADO
La ciudad cuenta también con 8 museos, uno de los más atractivos para el público general es la Exposición de la Colección de Coches Antiguos de S.A.S. el Príncipe de Mónaco. Situada en las Terrasses de Fontvieille, esta notable exposición agrupa cerca de un centenar de vehículos automóviles de todas las edades, de las firmas más importantes de Europa y América, así como seis carrozas, que pertenecen al Príncipe Rainiero III de Mónaco.
Otra opción que sale fuera de lo común es El Museo de los Sellos y Monedas. El mismo contiene piezas filatélicas raras de la historia postal del Principado, así como todos los documentos que han servido para imprimir los sellos desde el primer “Carlos III” en 1885 hasta la actualidad.
Sin embargo, la zona más célebre de Mónaco, es Monte-Carlo. Situada en la zona más alta, este sector recibe el nombre de Carlos III que inauguró su famoso casino para evitar la quiebra del estado monegasco.
El éxito de esta casa de juegos permitió décadas después abolir los impuestos. De esta forma, hoy Mónaco tiene un alto nivel de vida, y por supuesto uno de sus sitios históricos más famosos es el Place du Casino, donde se pueden apreciar imponentes esculturas y cuadros que rodean las mesas de juego.
Otros se sitúan en un perímetro de 200 metros, por lo que la diversión nocturna está asegurada, ya que allí se encuentran también los mejores bares y pubs, donde se combinan decorados anglosajones con sudamericanos, música live y DJ. Los mismos muchas veces están abiertos hasta el amanecer, principalmente en verano, al igual que las seis discotecas.
Para quienes prefieren la tranquilidad, la mejor opción es la Salle des Etoiles, donde pasan las más grandes estrellas del espectáculo, quienes principalmente se presentan en veladas de verano. De esta forma, sin duda, la noche monegasca posee tantos entretenimientos que el turista necesitará varias noches para disfrutar de todos ellos.
Está situado en una península de bordes escarpados que se adentra en el mar unos 800 metros, donde se agrupan las construcciones residenciales y públicas. Entre sus famosos palacios, se encuentra el Palais Princier, sede del gobierno. Esta construcción data del siglo XVI y está protegida a diario por carabineros franceses, además de cañones donados por Luis XIV.
La ciudad es un gran atractivo para el turismo que también llega para disfrutar de sus hermosos paisajes. El mercado es tan importante que es el principal aporte a la economía de la ciudad estado.
Una de las mejores maneras de llegar a esta ciudad es en vehículo a través de la Moyenne Corniche, una de de las carreteras costeras más espectaculares del mundo. Una vez en Mónaco, que solo cuenta con 1.95 km2, es el momento de empezar a disfrutar de un ambiente sin igual.
En cada uno de sus pasos por el centro de la Ciudad de los Príncipes, el turista queda deslumbrado y asombrado, desde el antiguo casco de la ciudad, verdadero museo a cielo abierto, hasta la Place del Casino, único en el mundo.
Mónaco es una ciudad moderna que ha sabido administrar su espacio al agrandarse hacia el mar. Para el turista la mejor recomendación es no dejar de ver el barrio de Fontvieille surgido de las aguas, donde la tecnología se codea con el Arte. Mientras que para sumergirse en el centro de la ciudad, nada mejor que dar un paseo por el típico mercado de la Condamine y descubrir el barrio del Moneghetti.
Claro que si lo que gusta es la naturaleza la mejor opción es visitar sus jardines. La ciudad cuenta con una amplia oferta, la cual va desde el Jardín Exótico y la Gruta del Observatorio, hasta el Parque paisajista de Fontvieille y la Rosaleda de la Princesa Gracia.
El jardín exótico agrupa a miles de especies de plantas, fue inaugurado en 1933 y acondicionado acertadamente junto al peñón. Otras opciones son el parque Princesse Antoinette, los jardines y Terrazas del Casino, El Jardín Japonés, Los jardines San Martín, y El Jardín Animal.
Mónaco también posee una interesante catedral neo románica, sin embargo, no se destaca por sus construcciones religiosas y sí, por sus edificios, villas y palacios privados, verdadera seña de identidad arquitectónica del Principado.
CURSIOSIDADES Y DIVERSION EN EL PRINCIPADO
La ciudad cuenta también con 8 museos, uno de los más atractivos para el público general es la Exposición de la Colección de Coches Antiguos de S.A.S. el Príncipe de Mónaco. Situada en las Terrasses de Fontvieille, esta notable exposición agrupa cerca de un centenar de vehículos automóviles de todas las edades, de las firmas más importantes de Europa y América, así como seis carrozas, que pertenecen al Príncipe Rainiero III de Mónaco.
Otra opción que sale fuera de lo común es El Museo de los Sellos y Monedas. El mismo contiene piezas filatélicas raras de la historia postal del Principado, así como todos los documentos que han servido para imprimir los sellos desde el primer “Carlos III” en 1885 hasta la actualidad.
Sin embargo, la zona más célebre de Mónaco, es Monte-Carlo. Situada en la zona más alta, este sector recibe el nombre de Carlos III que inauguró su famoso casino para evitar la quiebra del estado monegasco.
El éxito de esta casa de juegos permitió décadas después abolir los impuestos. De esta forma, hoy Mónaco tiene un alto nivel de vida, y por supuesto uno de sus sitios históricos más famosos es el Place du Casino, donde se pueden apreciar imponentes esculturas y cuadros que rodean las mesas de juego.
Otros se sitúan en un perímetro de 200 metros, por lo que la diversión nocturna está asegurada, ya que allí se encuentran también los mejores bares y pubs, donde se combinan decorados anglosajones con sudamericanos, música live y DJ. Los mismos muchas veces están abiertos hasta el amanecer, principalmente en verano, al igual que las seis discotecas.
Para quienes prefieren la tranquilidad, la mejor opción es la Salle des Etoiles, donde pasan las más grandes estrellas del espectáculo, quienes principalmente se presentan en veladas de verano. De esta forma, sin duda, la noche monegasca posee tantos entretenimientos que el turista necesitará varias noches para disfrutar de todos ellos.
