Morales condenó el operativo policial en la universidad jujeña: "es una vergüenza"
Gerardo Morales mostró su indignación por las detenciones de estudiantes de la Universidad Nacional de Jujuy y dispuso la separación de la fuerza de los uniformados que actuaron en el cuestionado operativo represivo.
El gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, condenó la detención de los estudiantes de la Universidad Nacional de Jujuy y, tras pedir "disculpar a los compañeros detenidos", reconoció que es "una vergüenza que pase" en su gestión.
El referente radical también advirtió que llegará "hasta las últimas consecuencias contra los responsables de la vergonzosa incursión de la Policía en la Facultad de Ciencias Agrarias" e informó que dispuso la separación de la fuerza de los uniformados que actuaron en el cuestionado operativo que se llevó a cabo sin orden judicial en la noche del pasado miércoles.
"Nunca desde que militaba en Franja Morada ingresó la Policía Provincial en la Universidad. Una vergüenza que pase en mi Gobierno", sostuvo el mandatario norteño.
Desde la ciudad boliviana de Tarija, en donde participó del encuentro de la Zona de Integración del Centro Oeste Sudamericano (ZICOSUR), Morales se quejó del polémico operativo que detuvo al presidente del Centro de Estudiantes de la Facultad de Ciencias Agrarias, Joaquín Quispe, y del alumno Ignacio García, de 28 y 20 años, respectivamente, durante un asado que se realizaba en el predio universitario ubicado en el barrio Los Naranjos de la ciudad de San Salvador de Jujuy.
Luego de los hechos, el Ministerio de Seguridad provincial había emitido un comunicado en el que manifestaba que "alrededor de la 1 de la madrugada, el personal se dirigió al lugar, donde se advirtió inmediatamente que se llevaba adelante una fiesta con música a alto volumen y una numerosa cantidad de personas".
En ese sentido, la cartera había indicado que se dio participación al Departamento Contravencional de la Policía y afirmó que "desde la calle se hizo comparecer a dos hombres de 20 y 28 años que presentaban signos de ingesta de bebidas alcohólicas".
A pesar de que aclaraba que los uniformados actuaron "desde la calle", el Ministerio reconoció que "dada la naturaleza del procedimiento y lo particular del contexto (fiesta en una institución universitaria) se inicia actuación sumaria administrativa a los efectos de determinar las responsabilidades del personal interviniente".
A través de su cuenta de Twitter, Morales expresó su "solidaridad activa" desde su Gobierno "para reparar el daño producido por el accionar policial", ante lo cual envió sus "disculpas a los compañeros detenidos".
"Llegaré hasta las últimas consecuencias contra los responsables de la vergonzosa incursión de la Policía en Facultad de Ciencias Agrarias", agregó.

CARTA DEL ESTUDIANTE

El universitario jujeño Joaquín Quispe, presidente del Centro de Estudiantes de la Facultad de Ciencias Agrarias, denunció que los policías que lo llevaron arrestado lo "asfixiaron, golpearon y patearon" en el piso, tras lo cual reclamó el esclarecimiento del caso.
A través de un carta que publicó en su cuenta de Facebook, el joven de 28 años cuestionó detalladamente el accionar de la policía que demoró a dos estudiantes tras ingresar a un predio de la universidad nacional de Jujuy en la madrugada de jueves 13 de abril del 2017, donde ofrecían un asado a los ingresantes.
"Al notar una alteración del agente al ver que la actividad continuaba con su desarrollo normal y una obsesión por ingresar al predio de la facultad, decido permanecer al lado del portón para asegurar que no se presente ningún conflicto, sin dialogar desde ese momento con ningún agente y permaneciendo totalmente tranquilo. Posteriormente este agente después de haber realizado una llamada se dirige hacia el portón, le da una patada, e ingresan aproximadamente diez agentes violentamente, trotando con armas largas en mano en dirección de los estudiantes", contó.
Asimismo, dijo que cuando increpó a la jefa del operativo sobre la falta de autorización para entrar a la facultad, ésta respondió: "A él deténganlo primero, por canchero".
Quispe aseguró que "los policías hacen maniobras violentas para inmovilizarme" sin que él reaccionara, tras lo cual lo "arrojan al suelo al darme rodillazos y patadas y me arrastran entre cuatro por el playón de la facultad hacia el móvil, golpeándome constantemente en el trayecto".
Luego, en la comisaría, le solicitan que se "quite la ropa para la requisa" aunque como todo motivo de detención alguno le dijo que era "resistencia al arresto".
En ese marco, reveló que uno de los agentes lo "vuelve a esposar, se pone en mi espalda y empieza a asfixiarme levantándome constantemente del cuello con su brazo, esto en presencia de al menos otros tres agentes más".
Quispe denunció que le negaron "en todo momento" la posibilidad de realizar una llamada telefónica y que, luego de que le hicieran las pericias médicas en las que contó la "agresión física" que había sufrido, volvió a preguntar cuál era la razón de su detención y finalmente le respondieron que se trataba de "averiguación de antecedentes".