Muere ahogado un joven que se arrojó al mar para salvar al perro

Un joven de veinte años de edad se ahogó ayer por la tarde en la playa de ancantilados que da sobre la planta de tanques de Termap al intentar rescatar a su perro que había caído desde las grandes rocas, en medio de un mar embravecido.

Caleta Olivia (Agencia)
La víctima fatal fue identificada como Franco Villarreal, quien residía en el barrio Gobernador Gregores. El muchacho despareció entre grandes olas que golpeaban la restinga alrededor de las 18 de ayer y familiares que se hallaban en el lugar de la búsqueda dijeron acongojados a este medio que había ido a ese lugar a pasear a su perro, que sería de raza labrador.
El animal, de acuerdo a otros datos obtenidos en el lugar de los hechos, habría podido emerger de grandes pozones que se forman en la zona rocosa.
En aquel momento el can resbaló y fue a parar al mar tras lo cual su joven dueño no dudó en arrojarse también al agua para rescatarlo, pese a la fuerza con la que por esas horas golpeaban las enormes olas. Por ello se cree que el joven habría sufrido un golpe en la cabeza contra las rocas, lo que hizo que no existiese ningún intento de salir a flote.
De la búsqueda participaron cuadrillas de bomberos, guardavidas municipales, policías y personal de Prefectura con un bote rígido, al tiempo que por efecto del oleaje el mar arrastraba una remera de color amarillo, coincidente con la que Franco tenia antes de ser visto por ultima vez.

TENSOS MOMENTOS
Mientras transcurría la búsqueda, en el lugar se vivían momentos de suma tensión entre los familiares y amigos del joven caletense cuyo cuerpo sin vida fue encontrado a las 20:15 en el mismo sitio donde se había concentrado la búsqueda.
Antes de ello, algunos familiares que se hallaban inmersos en una gran desesperación, increparon a un guardavidas y más tarde otro joven golpeó al fotógrafo del diario La Prensa de Santa Cruz, por lo cual tuvo que intervenir personal policial para contener el suceso.
Los restos mortales no surgieron a la superficie, sino que fueron rescatados de la intempestuosa marejada cuando una ola lo devolvió a la misma costa del acantilado por donde se había arrojado.

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