Muere niño electrocutado tras pisar el cable de una hormigonera
El accidente ocurrió cuando el chico, de 13 años, jugaba en el patio de su vivienda y pisó un precario cable de la máquina hormigonera que estaría enchufada. Las fuertes descargas le provocaron quemaduras en su cuerpo de las que no se pudo recuperar.
La muerte del niño identificado por la policía como Nahuel Lautaro Benítez, de 13 años, conmocionó ayer a los vecinos de la calle código 472 al 200 del barrio Abel Amaya. La presunta negligencia de los adultos habría provocado el fatal desenlace.
De acuerdo a los datos recabados por Diario Patagónico, eran las 14 cuando Nahuel se encontraba en el patio de su domicilio y como todas las tardes jugaba inocentemente. En un momento pisó el cable de la máquina utilizada para hacer cemento que al parecer tenía los hilos de cobre al descubierto.
El chico recibió una fuerte descarga que le recorrió el cuerpo y cayó al piso desplomado. Los gritos alertaron a sus padres que se encontraban en el interior de la vivienda, y en forma urgente lo cargaron para trasladarlo al Centro de Salud del barrio 30 de Octubre, que se encuentra a escasas cuadras.
El pequeño Nahuel llegó ya sin vida al periférico y los médicos corroboraron quemaduras en su cuerpo, como producto de la descarga eléctrica. En forma paralela tomó intervención el personal de la Seccional Quinta que efectuó una inspección ocular en el patio del inmueble.
En esa requisa se descubrió que la hormigonera tenía una precaria conexión eléctrica. Los funcionarios policiales además anoticiaron al funcionario judicial de turno que no solicitó la autopsia del cuerpo debido a que se trató de un accidente doméstico y no había delito.
Al cierre de esta edición se esperaba el certificado de defunción por parte de un profesional médico para que el cuerpo fuera entregado a la familia.
La muerte del niño identificado por la policía como Nahuel Lautaro Benítez, de 13 años, conmocionó ayer a los vecinos de la calle código 472 al 200 del barrio Abel Amaya. La presunta negligencia de los adultos habría provocado el fatal desenlace.
De acuerdo a los datos recabados por Diario Patagónico, eran las 14 cuando Nahuel se encontraba en el patio de su domicilio y como todas las tardes jugaba inocentemente. En un momento pisó el cable de la máquina utilizada para hacer cemento que al parecer tenía los hilos de cobre al descubierto.
El chico recibió una fuerte descarga que le recorrió el cuerpo y cayó al piso desplomado. Los gritos alertaron a sus padres que se encontraban en el interior de la vivienda, y en forma urgente lo cargaron para trasladarlo al Centro de Salud del barrio 30 de Octubre, que se encuentra a escasas cuadras.
El pequeño Nahuel llegó ya sin vida al periférico y los médicos corroboraron quemaduras en su cuerpo, como producto de la descarga eléctrica. En forma paralela tomó intervención el personal de la Seccional Quinta que efectuó una inspección ocular en el patio del inmueble.
En esa requisa se descubrió que la hormigonera tenía una precaria conexión eléctrica. Los funcionarios policiales además anoticiaron al funcionario judicial de turno que no solicitó la autopsia del cuerpo debido a que se trató de un accidente doméstico y no había delito.
Al cierre de esta edición se esperaba el certificado de defunción por parte de un profesional médico para que el cuerpo fuera entregado a la familia.
