En Caleta Olivia la manifestación que fue programada por “Familias Autoconvocadas” tuvo la adhesión de numerosos afiliados y dirigentes del gremio de los petroleros convencionales y representantes de los empleados judiciales y de los universitarios (ADIUNPA), además de la agrupación social Polo Obrero, entre otros.
En la capital santacruceña (foto de diario Nuevo Día), la protesta fue organizada por la ADOSAC con la concurrencia de delegaciones del gremio de toda la provincia, a la que se sumaron afiliados de otros sindicatos de trabajadores estatales y del yacimiento minero de Río Turbio. Esa marcha se inició en la esquina de las avenidas San Martín y Kirchner y se desplazó hasta la Casa de Gobierno.
El gobierno, a través del Consejo Provincial de Educación, anunció el jueves mejoras sectorizadas de ingresos salariales y prometió incorporar nuevos docentes a planta permanente.
Si bien la dirigencia de la ADOSAC aceptó tácitamente los ofrecimientos a pesar que tienen que ser tratados en un Congreso Provincial, los mismos no frenaron las marchas que ya se habían anunciado con anticipación, habida cuenta que los reclamos tienen una mayor dimensión.
En Caleta Olivia, los manifestantes en su conjunto oscilaron en el millar y luego de que la columna avanzara por las avenidas San Martín e Independencia, hubo una concentración en la plazoleta del Gorosito con varios y varias oradores.
Los discursos de madres y padres de alumnos fueron muy críticos hacia el gobierno de Alicia Kirchner y de manera particular hacia a la titular del CPE, Cecilia Velázquez, e incluso contra el director de Escuelas Rurales, Antonio Quiroga, protagonista de un gran escándalo en un establecimiento educativo de Gobernador Gregores.
Las exposiciones más duras fueron las del joven dirigente local del Polo Obrero, Nicolás Gutiérrez y la del secretario gremial del gremio petrolero, Rafael Guenchén.
Este último dijo que es inconcebible que a los docentes santacruceños solo se les haya otorgado un incremento salarial del 4 % en marzo (al margen de la cláusula gatillo), cuando la inflación anual acumulada en un año superó el 100 %.
