Más de mil quinientas personas, en su mayoría mujeres, fueron protagonistas este miércoles por las calles céntricas de Caleta Olivia de la marcha federal contra los femicidios y la violencia de género.
Al igual que en todo el país, la undécima edición de este masivo evento se potenció por el reciente y conmocionante caso de la adolescente cordobesa Agostina Vega, a los que sumaron los últimos femicidios que se registraron en la ciudad del Gorosito y que tuvieron como víctimas a Antonella Aibar en 2025 y a Ada Barroso en 2026, sin olvidar otros ocurridos años atrás como el de la docente Rita Bejarano y las múltiples denuncias por violencias de género que están registradas en la Comisaría de la Mujer y en ámbitos judiciales.
La manifestación comenzó alrededor de las 15.30 en la plazoleta del monumento al Obrero Petrolero (el Gorosito) y finalizó en el mismo lugar recorriendo trayectos de las avenidas San Martín e Independencia, pero igualmente tuvo un breve desvío para pasar por frente al edificio de los juzgados de instrucción.
Cánticos, bengalas, bombos, redoblantes y pancartas con múltiples reclamos de justicia caracterizaron esta masiva movilización en la que también se alzaron voces por discriminaciones laborales, marginaciones económicas y quita, por parte del gobierno de La Libertad Avanza, de derechos que había logrado el feminismo como el caso de la eliminación del Ministerio de la Mujer y del programa Acompañar.
Participaron no solo referentes del colectivo feminista, sino también de agrupaciones sociales, gremios y partidos políticos como el caso de ATE, CTA, ADOSAC, Luz y Fuerza, Agrupación Justicialista Bases, Federación de Estudiantes Universitarios, Partido Justicialista, Secretaría Municipal de Integración por la Igualdad y Tribuna Docentes, entre otros, además de vecinas y vecinos en general no alineados con instituciones.
La movilización finalizó con varios y efusivos discursos, entre ellos el que pronunciara la secretaria general de la filial del gremio docente (ADOSAC), Vanina Galván quien señalo que “hoy estamos nuevamente en las calles porque nos siguen faltando mujeres, porque el grito de Ni Una Menos sigue siendo urgente y porque mientras haya una mujer asesinada por el solo hecho de ser mujer, el silencio no es opción”.
Reparó además que “el Estado es responsable cuando desfinancia políticas públicas destinadas a prevenir y erradicar las violencias, cuando recorta programas de acompañamiento y cuando abandona a quienes necesitan protección”.
