Nagorno Karabaj, una república no reconocida en el corazón del Cáucaso
A más de 20 años de la tregua que puso fin a la guerra de Armenia y Azerbaiyán por Nagorno Karabaj, ese territorio del Cáucaso equivalente a la mitad de Tucumán, pero con apenas un décimo de su población, pelea para ser reconocido como un país independiente pese a que se define como parte de la nación armenia, habla armenio, usa la moneda armenia y se financia en gran parte por las arcas vecinas de Ereván.

La declarada República de Nagorno Karabaj tiene la misma bandera que Armenia, excepto por una pequeña guarda blanca que la divide en el costado derecho.

Según explican en el gobierno, el quiebre representa la división entre Armenia y Nagorno Karabaj y el color blanco permite “soñar” que esa brecha podrá algún día ser superada.

Este pequeño territorio del Cáucaso, la región que se encuentra entre el suroeste de Rusia, el noreste de Turquía y el noroeste de Irán, tiene unos paisajes y una herencia cultural cristiana cautivantes, pero no es rico en recursos naturales ni clave para la geopolítica mundial.

Sin embargo, desde finales de los años ochenta se convirtió en una zona de tensión y violencia, que desembocó en una guerra que provocó alrededor de 30.000 muertos, alrededor de un millón de refugiados y desplazados, la mayoría de ellos azeríes, y un débil cese del fuego, que hasta el día de hoy sigue siendo violado.

El origen contemporáneo del conflicto se ubica en el año 1988, cuando en Armenia y Nagorno Karabaj surge un movimiento político que reclama la “reunificación” de estos dos territorios.

Por entonces, toda esa región era parte de la Unión Soviética. Armenia era una República de la URSS, mientras que Nagorno Karabaj era un oblast -una suerte de provincia- en la vecina República soviética de Azerbaiyán.

SEPARACION

En 1921, Joseph Stalin decidió que Nagorno Karabaj debía estar dentro de Azerbaiyán y no de Armenia, pese a que la mayoría de la población era de armenios, y por eso cuando se acercaba el fin de la URSS y los países satélites comenzaron a reclamar su independencia, el sentimiento nacionalista pan armenio revivió.

Desde 1991, cuando Armenia y Nagorno Kabaraj declararon sus independencias hasta la firma del cese del fuego en 1994, la guerra devastó a este territorio que toma su nombre del ruso, el turco y el persa.

Nagorno significa montañoso en ruso, Kara es negro en turco y baj, jardín en persa.

Los armenios sólo utilizan este nombre a veces cuando hablan con extranjeros. Para ellos, esa “tierra santa”, como la define el propio gobierno de Nagorno Karabagh, se llama Artsaj, como la décima provincia del antiguo reino de Armenia durante la Edad Media.

Baku, en cambio, sostiene que la URSS incluyó a Nagorno Karabaj en su República socialista porque esas eran tierras históricas musulmanes azeríes y que los cristianos armenios recién se volvieron una mayoría en los últimos tres siglos.

Dentro de Azerbaiyán, la fuerza del reclamo también se centra en recordar que en el momento de su independencia el país perdió cerca del 20% de su territorio y que más de 800.000 azeríes tuvieron que abandonar sus hogares y aún viven como refugiados o desplazados.

La herida nacionalista aún sigue bien patente en toda la sociedad.

Tras el cese al fuego de 1994 y pese a los reclamos de la ONU, Armenia ocupó militarmente parte del territorio que pertenecía a Azerbaiyán y se garantizó una contigüidad territorial con Nagorno Karabaj, que con la ayuda financiera y militar de Ereván empezó a construir un Estado. Ningún país, excepto Armenia, lo ha reconocido hasta ahora.