Navega solo alrededor del mundo y pasó por Comodoro

A bordo de su velero Bavaria 36, bautizado Hemingway en honor al autor de "El viejo y el mar", el navegante Genuino Madruga, procedente de las islas Azores, Portugal, se encuentra dando su segunda vuelta al mundo en soledad. Ayer a la madrugada llegó a Comodoro, intrigado por conocer una ciudad que acogió a miles de inmigrantes portugueses desde el inicio de su historia, y donde se encuentra la asociación de compatriotas más austral del mundo.

Esta noche a partir de las 21, Genuino ofrecerá una charla en la sede de la Asociación y mañana a las 21:30 será agasajado con un espectáculo de música y danzas folclóricas en el Ceptur. Si el clima se lo permite, retomará su viaje entre el domingo y el lunes.
Genuino Alexandre Goulart Madruga es hijo de un electricista, un amante del mar y empresario pesquero. Vive en una de las 9 islas portuguesas que componen la Región Autónoma de Azores que -según hace constar a Diario Patagónico- cuentan con la superficie marina para el atraco de embarcaciones que es la cuarta en tamaño del mundo.
Su libro de cabecera es la breve novela de Hemingway y la idea de dar la vuelta al mundo navegando ya le rondaba la cabeza cuando tenía 12 años. Entonces la atracción por el mar lo impulsó a fabricar su primer bote a remos.
De joven se fascinaba con las historias de los navegantes que visitaban desde todas las regiones del mundo las islas Azores y su sueño se fue fortaleciendo. Conoció a Marcel Bardiaux, el navegante solitario francés que había sido el primero en cruzar el Cabo de Hornos y entonces ya nunca abandonó la idea. Aunque lo veía lejano y difuso, entonces se impuso el objetivo de rodear algún día la tierra en un velero, y concentró todas sus energías en ese deseo.
Se casó, tuvo dos hijos en 1971 y 1974 -ambos nacidos el 20 de setiembre-; construyó su casa y nunca dejó de alimentar su sueño, aún pese al fallecimiento de su primera esposa.

TAREAS
Su experiencia como pescador le permitió que en 1983 el gobierno lo contratara como delegado para investigar las artes de pesca utilizadas en Francia, Inglaterra y España. Concluida su misión, el gobierno adquirió los primeros dos buques fabricados en Gran Bretaña, de entre 12 y 14 metros de eslora, y uno de ellos lo ofreció en venta a Madruga, con grandes facilidades de pago.
Desde entonces, dedicado a la exportación, su negocio fructificó notablemente y pudo comenzar a ahorrar el dinero que utilizaría para comprar su velero, aunque ya había adquirido parte del instrumental que le adicionaría. Tal era la magnitud de su convencimiento.
En 1997 viajó a California a comprar su barco. Allí vivían sus dos hermanos y su hermana, como tantos otros azorianos que habían emigrado masivamente a Estados Unidos y Canadá hasta producida la Revolución de los Claveles de 1974. Pero los barcos que encontró en California estaban fuera de su alcance. Se decidió a volver y reemprender el ahorro. Finalmente, en noviembre de 1999 pudo comprar en Alemania su velero «Bavaria 36».
Su barco viajó por tierra hasta Algarve, y aunque no sabía nada de navegación a vela, junto a su hijo menor y un amigo, Madruga aceptó el desafío y condujo su velero las 1.000 millas que lo separaban de su casa en las islas. Su espíritu aventurero se había despertado para siempre; realizó un viaje de entrenamiento a Cabo Verde y no tardó mucho en fijar el 28 de octubre de 2000 como el día en que emprendería, en soledad, su primer viaje alrededor del mundo.

UN PASEITO
Esta segunda vuelta la comenzó el último 25 de agosto y planea estar de vuelta en casa a fines de mayo de 2009, para las fiestas del Espíritu Santo, que son las más importantes de Azores.
Antes de llegar a Comodoro, Madruga pasó por Santa Catarina  y Río Grande Do Sul en Brasil, por Punta del Este, Montevideo y Colonia del Sacramento en Uruguay, y finalmente por Buenos Aires.
Cuando dio la primer vuelta al mundo, entre el 28 de octubre de 2000 y el 18 de mayo de 2002, recorriendo 26.760 millas, Madruga cruzó del océano Atlántico al Pacífico por el Canal de Panamá. Ahora, en cambio, se propone hacerlo por el Cabo de Hornos, enfrentando los vientos característicos del oeste, lo que significará un hecho inédito para la historia de los navegantes solitarios de Portugal que rondaron la Tierra.
Su itinerario seguirá por el Golfo de Penas en Chile, las Islas Marquesas en la Polinesia francesa, Isla de Pascua, Tahití, Fiji, Samoa, Islas Salomón, otras islas al norte de Australia, Papua Nueva Guinea, Darwin, Timor, Indonesia, Madagascar, Sudáfrica, Cabo de la Buena Esperanza, Isla de Santa Elena, Fernando de Noronha y, finalmente, Azores.
Mientras él navega, su segunda mujer sigue al frente de la empresa pesquera en las islas y es quien vuelca en internet (en el sitio www.genuinomadruga.com) toda la información sobre los avances de la travesía de Madruga.
El mismo es la principal fuente de financiamiento de su aventura, pero también cuenta con aportes de empresas relacionadas con la actividad náutica y, principalmente, del gobierno de Azores.
Dice andar sin compañía para no correr el riesgo de frustrar un viaje por problemas de convivencia a bordo de su velero, y porque en realidad no conoce a nadie que cuente con el tiempo necesario.
Al cabo de su primer vuelta al mundo, el estado portugués lo había condecorado como «comendador» de la Orden de Infante Don Henrique. La magnitud de la experiencia será el premio mayor que recibirá al concluir este segundo viaje que, según promete, será el último que hará rodeando el mundo.

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