Según se supo, el domingo a las 19:50 un cabo primero encargado de asistir a los presos, constató que Neira -que había sido detenido el sábado a la noche con el teléfono celular de un joven de 17 años al que se lo acusa de haberle robado- se había escapado del quincho de la comisaría situada en Patricios y Lisandro De la Torre, en donde estaba alojado hasta ayer que debía presentarse ante el juez de garantías.
El quincho, según informaron las autoridades de la Seccional Quinta a la Unidad Regional, se utiliza como alojamiento de detenidos temporales y lugar de visita de los detenidos alojados en esa comisaría. El detenido, según pudieron reconstruir los policías, dañó una silla que se encontraba en el interior del quincho, a la que le sacó una de sus patas de hierro y utilizó para forzar la malla de alambre de la ventana. Una vez que pudo romperla, salió por una puerta que da al exterior de la comisaría y que fue encontrada abierta por parte de los efectivos policiales.
Ahora a Neira se le sumará al legajo de robo agravado, un nuevo expediente por los daños en la comisaría y la evasión que llevó a cabo el domingo a la noche en la que dejó al descubierto la endeble seguridad que hay en las comisarías de la ciudad, saturadas de personas detenidas bajo proceso, o condenadas y con una infraestructura deficiente para mantener personas privadas de su libertad.
