Ninguna autoridad judicial se comunicó con la mujer atacada por el Rottweiler
Mientras la habitante de Cerro Solo continúa internada en el Hospital Regional con heridas graves tras haber sido mordida el lunes por un perro Rottweiler, ayer todavía ningún representante del Ministerio Público Fiscal había tomado intervención en el ataque. El animal tampoco le fue retirado de sus dueños y sometido a exámenes veterinarios.
La familia de María Ester Ojeda (62) se encuentra muy preocupada por la salud de la mujer, quien padece infecciones en el brazo izquierdo producto de las importantes lesiones por las mordeduras que sufrió el lunes por la mañana, cuando caminaba por la calle Ricardo Torá al 3400, a escasos metros de su vivienda.

Dos vecinos de la cuadra –incluidos los propietarios del Rottweiler- observaron cuando María Ester estaba en el suelo con el perro encima y no la ayudaron, lamentó la víctima ante este diario. Una tercera persona reaccionó para ahuyentar al animal, y así poder auxiliar a la víctima.

Tras haberse hecho pública la agresión en la edición de ayer de El Patagónico, ninguna autoridad judicial se acercó a visitar a la mujer para interiorizarse de lo ocurrido. Se trata de un delito penal que se enmarcaría en lesiones graves, según constataron los médicos del Hospital Regional.

No obstante, la policía de la Seccional Quinta, que recepcionó la denuncia el mismo día del ataque, argumenta que se trató de una contravención. En ese sentido, ayer iban a entregar la causa al Juzgado de Paz para avanzar en la misma.

PIDEN RESPUESTA

El marido de la víctima, César Ojeda, comentó que el jueves por la noche se comunicaron con él policías de la seccional para conocer el estado de salud de su esposa.
Por tal motivo ayer el hombre se dirigió en dos oportunidades –a las 11 y a las 14 - a la dependencia policial de la avenida Lisandro de la Torre y Patricios para entrevistarse con un oficial. Sin embargo, ninguna autoridad lo atendió y de esa manera desconoce el avance de la investigación que al perecer quedó minimizada en la denuncia.

Lo que pretende el marido de María Ester es que la Justicia actúe para “hacer algo con el agresivo perro” debido a que ya habría mordido a otra persona.

Los familiares de la mujer esperan que los funcionarios pertinentes retiren al can de la casa de sus propietarios y sea llevado al Dispensario Canino. Además, consideraron que debería ser sometido a estudios y análisis de rigor para conocer sí padece algún tipo de enfermedad, tal como se hizo en casos similares ocurridos meses atrás en esta ciudad, analizó el marido de la víctima.

CUADRO INFECCIOSO

María Ester, en tanto, continúa internada en una sala del primer piso del Hospital Regional con un cuadro infeccioso en la axila del brazo izquierdo. También padece un edema en la zona de la cabeza, donde los médicos tuvieron que saturarle una importante herida producida por los mordiscos del Rottweiler.

La mujer permanece acompañada en todo momento por sus hijas y su marido. Durante la noche de ayer la víctima pudo descansar sin sufrir dolores en su miembro superior. La propia María Ester relató a este diario que el perro “estaba afuera", pero advirtió que los dueños “saben tenerlo adentro". También graficó que el can “era un perro grande y yo parecía un papelito en el piso".

Mientras, los profesionales del centro asistencial le prometieron a César Ojeda que agilizarán los trámites para entregarle la historia clínica de su esposa para que pueda presentarla ante la Justicia y que las autoridades pertinentes tomen cartas en el asunto.