No descartan colocar mallas en los vidrios de colectivos para evitar agresiones

En las últimas horas otro colectivo de la empresa Patagonia Argentina fue totalmente pintado con graffitis en el predio ubicado frente a la ex usina, en el sector de Las Torres.

El gerente de la empresa, Jorge Moreno, denunció que en el último año se han incorporado 35 unidades al servicio público de pasajeros, muchas de las cuales fueron agredidas, tanto con pintadas como con pedradas que ocasionaron la rotura de sus vidrios.
Respecto de la última agresión, el empresario detalló que la pintada es desproporcionada, ocupa todo el lateral del ómnibus y por esta razón ayer lo ingresaron al taller para renovar su pintura.
El representante de la empresa dijo a Diario Patagónico que «por ahora estamos evaluando las decisiones a tomar porque agredir a los colectivos parece ser la nueva picardía de estos grupos».
Respecto de las agresiones de las que son objeto las unidades en distintos barrios de la ciudad, mencionó que «en varias oportunidades solicitamos autorización para poner mallas a los colectivos, pero vamos a parecer una perrera en vez de un servicio urbano».
La otra alternativa -dijo- es no poner vidrios, pero más allá de eso comentó que los costos que demandó la reposición de vidrios a los colectivos durante 2006 equivale al costo de una unidad nueva de transporte de pasajeros.
Moreno pidió un «mayor compromiso» de la comunidad con los bienes públicos, como en este caso el transporte público de pasajeros, ya que es constante el ataque a los colectivos.
Pero fue más allá y solicitó que exista una «toma de conciencia, sobre todo en lo que es público porque hay distintos espacios de la vía pública que también están llenos de graffitis».
El gerente de Patagonia Argentina también dijo que de las 35 unidades incorporadas, «la mayoría fue dañada con graffitis, que se expresan en todas las unidades, y la agresión es constante de parte de grupos no identificados que apredrean los colectivos en toda la ciudad».
Incluso recordó que hubo en algún momento personas lesionadas ya que la piedra que se arrojó sobre el vidrio traspasó el cristal y lastimó a un pasajero.
A la hora de establecer en qué momento se realizan las pintadas, Moreno indicó que suceden cuando el colectivo para en las garitas o cuando está en la playa de maniobras.
El gerente observó que quienes realizan estas maniobras son chicos con poder adquisitivo que pueden acceder a ese tipo de pintura. La pregunta que se hace Moreno es «¿dónde está la picardía? ¿En dejar su firma?». El todavía no encuentra respuestas a este tipo de actitud de los jóvenes.

Fuente:

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico