No descartan que al policía lo quisieran matar por venganza

El uniformado que hacía adicionales en un comercio del San Cayetano había participado del enfrentamiento que hace casi un año terminó con la vida del delincuente Mario Rolando Sergio Chini, quien en algún momento supo contar con protección de un comisario de la Seccional Quinta, según consta en una denuncia de agosto de 2014.

Este domingo a la noche se produjo un hecho policial que solo de milagro no terminó con alguien muerto. Fue en un supermercado ubicado en avenida Polonia a 2.200. Eran poco más de las 21 cuando ingresó allí un sujeto armado y fue directamente hacia el cabo Rubén Guerrero que hacía adicionales y le gatilló dos veces. El primer disparo no salió y el segundo solo le rozó la oreja derecha al policía.

En ese momento se hallaban en el comercio “Zadquiel” alrededor de 15 clientes, entre ellos dos embarazadas, menores y una mujer con problemas cardíacos, quienes debieron arrojarse al suelo para evitar ser alcanzados por una bala cuando empezaron los disparos.

Lucas, un vecino del barrio San Cayetano que fue junto a su hijo al almacén, le comentó al portal El Comodorense que “cuando estábamos en la cola, ingresamos y desde adentro se escuchó un disparo. Al principio pensábamos que era pirotecnia y ahí alguien gritó ‘le dispararon a la policía’, y comenzó una balacera”.

El hombre dijo que “inmediatamente les grité a todos que se tiraran al suelo. Había mucha gente que ingresó desesperada”. Entre esas personas, “había dos embarazadas y una mujer que se comenzó a descompensar porque tenía problemas cardíacos”, por lo que le tuvieron que practicar primeros auxilios.

Fue un momento de extrema tensión y confusión, y recién minutos después pudieron enterarse bien de lo que había ocurrido. “Nos dijeron que al policía lo quisieron matar, y como lo esquivó, el tipo comenzó a disparar a quemarropa”, agregó Lucas.

Al mismo tiempo, manifestó su alivio porque “nadie salió herido, podía morir cualquiera de nosotros. Éramos más de 15 personas que estábamos en el lugar. Fue un tiroteo que casi nos costó la vida”.

NO SE DESCARTA UNA VENGANZA

“Nosotros creemos que su meta era el homicidio. Por suerte el reflejo del empleado policial fue muy oportuno. Esta persona efectúa tres o cuatro disparos en el lugar. Fue muy fortuito que no haya salido nadie herido”, expresó este lunes el jefe de la Unidad Regional, Fredi Vera, quien estuvo en el lugar del hecho apenas sucedió.

En declaraciones a AZM TV, Vera detalló que luego del primer disparo el delincuente huyó y el policía herido salió tras él, mientras pedía refuerzos a sus compañeros de la Seccional Sexta. A tres cuadras del lugar del hecho, en calle Código al 2.500, el agresor fue detenido. Había trepado a un techo y al arrojarse se golpeó fuerte y debió ser internado. El arma quedó en el techo. Sería un calibre 32 largo.

“Se barajaba la posibilidad de que sea un hecho delictivo, pero se descartó por las imágenes y se estableció que directamente fue a lastimar al empleado policial. Estamos tratando de esclarecer lo sucedido porque no hay ningún indicio de nada”, ratificó el jefe policial.

Indicó asimismo que “el policía no sufrió una herida que revista gravedad”, ya que “solo tiene un roce a la altura de la oreja derecha”.

“Ayer sabíamos quién era el sujeto y que había estado detenido por un hecho similar. Había estado afuera de la ciudad. Tenemos que investigar el porqué del atentado”, añadió.

De inmediato, trascendió que podría tratarse de una venganza porque el uniformado agredido participó el 24 de diciembre de 2022 del tiroteo que terminó con la vida de Mario Rolando Sergio Chini, un famoso delincuente que supo hacer de las suyas en la década pasada y a quien se le atribuyeron al menos una muerte, numerosos robos y otros hechos delictivos cometidos en la mayoría de los casos en proximidades de las 1008 Viviendas, donde residía. En agosto de 2014 ganó fama en los diarios locales por haberles usurpado una vivienda a dos mujeres que lo denunciaron en la Seccional Quinta.

Investigaciones posteriores demostraron que contaba con “protección” del comisario Waldemar Ferreyra, quien pasó a disponibilidad por aquel hecho. El caso lo instruyó el entonces fiscal Héctor Reinaldo Iturrioz, el mismo que ahora –como ministro de Seguridad- se hizo presente en el comercio del San Cayetano para seguir de cerca el incidente ocurrido en el supermercado “Zadquiel”.