Río de Janeiro (Télam)
El doble masculino argentino de tenis integrado por el rosarino Eduardo Schwank y por el marplatense Horacio Zeballos, alcanzó ayer la medalla de oro en los Juegos Panamericanos de Río de Janeiro 2007, en una final que se jugó sin público en la Academia de la zona de Recreio, «pero eso fue lo menos importante», dijo el primero de los citados.
Por tal motivo, el binomio albiceleste no contó con el aliento de compatriotas para ganarle por 6-3 y 6-4 a su par de Chile, compuesto por Jorge Aguilar y Adrißn García.
Sin embargo, el casual episodio (por el traslado de la sede original del club Marapendi a este selecto escenario de Recreio) no afectó a los felices argentinos, quienes no dudaron en señalar que vivieron los días más satisfactorios de sus respectivas carreras.
«No nos importó jugar solos y sin público. Lograr una medalla de oro es impagable», dijo el rosarino Schwank (ubicado en el puesto número 239 del ránking mundial ATP), quien también consiguió una presea de bronce en el individual masculino.
«Quedar en la historia de los Juegos Panamericanos es una sensación increíble», agregó el jugador entrenado por Javier Nalbandian, el hermano de David.
Por su lado el marplatense Zeballos (211) también se refirió al «increíble placer» que significa alcanzar una medalla de oro en este tipo de competencias y dijo que «esto paga, inclusive, habernos perdidos la ceremonia de clausura de los Juegos».
Ya en relación al partido decisivo, Zeballos apuntó que estuvieron «más certeros que ellos. Por eso creo que aprovechamos bien el cansancio de (Adrián) García».
Precisamente el tenista chileno, ubicado en el puesto número 139 del ránking mundial ATP, había perdido previamente la extenuante final del individual masculino ante el local Flavio Saretta (138), en tres largos sets.