"No me dejes, no me denuncies", le pedía Aguilante a su pareja antes del crimen

Hoy se vivió la tercer jornada de juicio por el femicidio de Débora Gisell Martínez. Vecinos de la pareja y hermanos de la víctima brindaron detalles acerca de la relación que unía a Martínez con Nelson Aguilante. La violencia apareció como un denominador común.

En la tercera jornada del juicio que trata el femicidio de Débora Martínez acontecido el 26 enero de 2017 en el barrio Próspero Palazzo, que tiene como único imputado a Nelson Aguilante, se escucharon los testimonios de la hermana y el hermano de la víctima, el de una amiga y el de varios vecinos de la pareja. Todos describieron el contexto de violencia en el que transitaba la pareja de Martínez y Aguilante. En tanto que un vecino de Aguilante describió una escena previa al homicidio en que la víctima se retira de la casa que compartía con el imputado y éste último le refiere “…no me dejes, no me denuncies”.

El primer testimonio de la fecha fue el de una hermana de la víctima quién refirió que eran muy unidas, pero que últimamente estaba muy alejada porque su pareja "la alejaba de nosotros". Desde el mes de marzo de 2015 que había formado pareja con Aguilante su hermana. Al principio estaba todo bien, pero al final estaba alejada, dominada, asustada, muy sometida, recordó. En dicho sentido recordó que la víctima le contó que Aguilante estaba muy agresivo, que tenía miedo y que no quería estar más con él. Describió un episodio en que escuchó gritos y cuando sale a ver Aguilante la tenía agarrada del cuello a Débora, le dijo que lo denuncie pero no quiso.

El hermano de la víctima fue el segundo testigo quién recordó que era el más allegado de la familia a su hermana, y que cuando empezó su relación con el imputado la relación de su hermana con la familia se cortó. "Eso porque ella era manipulada por él", concluyó. Describió la relación como mala ya que "se peleaban y después volvían"; era inestable porque "él era un manipulador". También hizo referencia a que su hermana "no tenía celular porque él no la dejaba tener".

Otro de los testimonios destacados de la fecha fue el de un vecino de la pareja que describió un episodio la misma noche del hecho en que la víctima sale del domicilio, vuelve a buscar algo a la basura y se va. En ese momento sale Aguilante y le grita “amor no me dejes, no me denuncies”. El vecino se encontraba acompañando junto a su señora que se iba a trabajar. Luego se acuesta, se duerme y como a la 01:00 escucha ladridos de perros. Se levanta y sale a ver, se encuentra con dos patrulleros y “se entera por vecinos que habían matado a la chica”.

Por último se escuchó el testimonio de una persona muy allegada a la víctima, su hija había sido compañera de escuela de ella, y también conocía al imputado Aguilante quien era compañero de trago de su expareja. Describió a la víctima como una persona alegre, divertida, determinada; pero una vez que se juntó con Aguilante todo cambió. Ella le dijo que a su mujer anterior le pegaba y que era un hombre muy violento. Luego la víctima se comunicaba con ella y le decía que estaba mal, que Aguilante la acusaba de todo, que la amenazaba que le iba a matar a los perros. Ella le recomendaba que se separe, que lo deje, que no tenía que estar aguantando todo eso, “andáte a la casa de tu mamá”, le decía.

Finalmente el tribunal decretó un cuarto intermedio hasta el próximo lunes 19, cuando se reanudará el debate. Cabe señalar que el tribunal de debate se encuentra integrado por Mariel Suárez, Jorge Odorisio y presidido por Raquel Tassello, jueces penales; por el Ministerio Público Fiscal asistió María Laura Blanco, fiscal general; en tanto que la defensa de Aguilante fue ejercida por Esteban Mantecón, defensor público. Asimismo se encontraban en la sala familiares de la víctima acompañados por una profesional del Servicio de Asistencia a la Víctima del Delito.

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