“No quiero su plata, quiero que vaya preso”, dijo la mamá del canillita

Un nuevo pedido de justicia se llevó a cabo ayer públicamente con una marcha por el centro de Comodoro Rivadavia. La encabezó Mabel Jaramillo, madre de Sergio Orlando Faúndez, quien perdiera la vida mientras repartía diarios durante la madrugada del 21 de enero, luego de que un conductor alcoholizado saliera de un cabaret de calle Belgrano y lo embistiera en la esquina de Rawson.

 La marcha en reclamo de justicia por Sergio Omar Faúndez (28) se llevó a cabo ayer por el centro de Comodoro Rivadavia y partió desde el Cine Español. Allí se concentraron familiares, amigos y allegados, además de militantes sociales que acudieron a brindar su acompañamiento a la madre de la víctima, Mabel Jaramillo.

“No quiero su plata, quiero que vaya preso”, fue lo poco que pudo pronunciar la mamá para referirse a Brian Alexis Smith, el conductor de la Fiat Strada que a las 4:30 de la madrugada del 21 de enero atropelló a Faúndez mientras este esperaba el semáforo en Belgrano y Rawson a bordo de la motocicleta con la que repartía diarios y se ganaba el sustento familiar.

La mujer está atravesando el primer tramo del camino más difícil que pude tocarle vivir a una madre, como lo es la abrupta pérdida de un hijo sano, con proyectos y de irreprochable conducta social. No obstante ayer logró reunir la motivación suficiente para llegar al centro de la ciudad y cumplir con el reclamo de justicia para su hijo. Con ella caminaron desde el Cine Español, hasta la Seccional Primera, algo más de medio centenar de personas.

A todo esto, hay que recordar que en este caso existe un imputado y la Fiscalía lleva adelante una investigación en procura de acusarlo para posteriormente llegar a juicio oral y público. Se trata de Brian Alexis Smith, para quien se calificó la causa como autor del delito de homicidio culposo.

Tal como lo informó oportunamente Diario Patagónico, el imputado recuperó la libertad tras la audiencia de control de detención que se celebró el 22 de enero en la Oficina Judicial y la resolución causó malestar en determinados ámbitos, sobre todo en el familiar. No podía ocurrir de otra manera. Es que así lo impone la norma y sería todavía más cruel hacerle creer a los más doloridos por esta situación, que el culpable quedaría preso.

La expectativa de pena contempla un máximo de 5 años, pero tiene un mínimo de 2 y los antecedentes señalan que las condenas emitidas por este tipo de delitos no llegan a superar los 3 años, lo cual la convierte en prisión condicional. A parte, se sancionará con multas y prohibición para conducir por determinado tiempo y el ejemplo más cercano, y no menos doloroso, fue el caso que tuvo como víctima al profesor de gimnasia “Tito” Blanco, asesinado por un camionero que no frenó en un semáforo que estaba en rojo.

Por lo pronto, el acompañamiento a la familia y sobre todo a la inconsolable madre fue lo mejor que pudo haberle ocurrido ayer, teniendo en cuenta que en la mayoría de los casos reina la indiferencia.

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