"Nos vamos a encargar de limpiar estas manzanas podridas"

Ante la información que publicó ayer de manera exclusiva El Patagónico, el jefe de Policía provincial, Miguel Gómez, aseguró que "vamos a ser inflexibles en ese tipo de cuestiones". Se refería a los dos policías denunciados por robo de celulares en el barrio Palazzo, repitiendo la actitud de pares con uniforme que utilizaron su poder para amedrentar a un ciudadano dominicano el 13 de marzo.

El caso de los dos nuevos “poliladrones” acusados de robarles los teléfonos celulares a dos jóvenes en la plaza de Palazzo el domingo a las 5 de la madrugada en medio de un operativo de identificación de personas, impactó ayer a las filas policiales locales y empañó en cierto modo la conferencia de prensa organizada por autoridades de Seguridad para dar cuenta del desbaratamiento de una banda que se dedicaba al narcotráfico.

El tema fue primicia de El Patagónico en su edición de ayer, por lo que el jefe de Policía, Miguel Gómez, fue consultado por este medio sobre la situación de los sospechados del robo y dijo que “ya estuvimos hablando con el secretario de Seguridad ese tema y dijimos que vamos a ser inflexibles en ese tipo de cuestiones”.

La incomodidad de algunos jefes policiales de la Unidad Regional de Comodoro Rivadavia -y también de la plana mayor- fue evidente ante la consulta por la gravedad de la cuestión. El jefe de Policía admitió: “fíjense que hoy, en el marco de lo exitoso que es este operativo, tenemos que salir a hablar de esto que es totalmente repudiable en la institución. Nosotros nos vamos a

encargar de limpiar a estas manzanas podridas” dijo Gómez.

Confirmó entonces que se pasó a disponibilidad preventiva tanto a los dos policías de la subcomisaría de Palazzo como a los dos efectivos de Operaciones de la Unidad Regional acusados del robo de teléfonos celulares en medio de operativos de identificación que no quedaban asentados en los libros de guardia.

“MODUS

OPERANDI”

El caso del que ayer dio cuenta de manera exclusiva este diario tuvo como víctimas a dos jóvenes que denunciaron en la Comisaría Mosconi que dos policías de la dependencia de Palazzo les robaron los dos teléfonos que estaban en el vehículo en el que se movilizaban. El robo se produjo en medio de un operativo de identificación.

El procedimiento montado por los policías se llevó a cabo el domingo a las 5 en la plazoleta de Palazzo y según los jóvenes tenían los dos teléfonos dentro del vehículo, percatándose de la desaparición una vez que se fueron los uniformados.

Sin tener en cuenta el riesgo que corrían, los jóvenes decidieron seguir al patrullero hasta la subcomisaría de Palazzo en donde no les quisieron tomar la denuncia. Sin embargo, a las 6 en el cambio de turno un policía que al parecer desconocía la situación, encontró un teléfono celular debajo del asiento del patrullero y realizó un informe, guardando el aparato en un sobre para darle la novedad a la jefatura de la subcomisaría.

Con el pasar de las horas, el damnificado del robo activó el GPS del teléfono y logró descubrir así que las coordenadas le indicaban que el aparato estaba en la Subcomisaría de Palazzo, ubicada en Juan José Paso y Ruta 39, a metros del ingreso al aeropuerto Mosconi.

Hasta allí se dirigió y al comentarle la situación a los efectivos de ese turno, los policías determinaron que el teléfono robado al joven efectivamente estaba en la dependencia policial; era el celular que habían ensobrado luego de haberlo encontrado debajo del asiento del patrullero.

Una de las víctimas denunció con nombre y apellido a los policías que le robaron, por lo que se inició un sumario interno para deslindar responsabilidades y poner a los dos efectivos en situación de disponibilidad preventiva ante la gravedad del caso, que ayer fue confirmada por el jefe de Policía.

Fue el segundo caso de “poliladrones” denunciado en menos de 20 días en Comodoro Rivadavia, ya que el 13 de marzo a la noche dos efectivos policiales le habrían robado el teléfono celular y dinero a un joven dominicano en la avenida Rivadavia, en jurisdicción de la Seccional Cuarta.

Bajo el mismo “modus operandi” los policías, según la denuncia de la víctima, lo interceptaron y tras una requisa de sus prendas de vestir en plena vía pública se quedaron con su Iphone y una suma abultada de dinero. “Se ve que anduvo bien la venta de ‘gilada’”, le habrían dicho los “poliladrones” a la víctima para quedarse con su dinero y el teléfono.

Además, le manifestaron que si el teléfono era de él que lo reclamase con los papeles en la Seccional Primera. Allí fue el joven al otro día y el mismo guardia de la comisaría, al percatarse de que la situación era anómala, lo puso en contacto con autoridades de la Unidad Regional para que denunciara la situación.

El caso se manejó en absoluto hermetismo dentro de las esferas policial y judicial hasta que El Patagónico lo informó de manera exclusiva.

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