Nostálgico desguace del antiguo “tanque verde” de Caleta Olivia

Culminaron ayer los trabajos de la empresa Reciclados Ambientales & Depósitos Rocha, que tuvo a su cargo el desguace del histórico tanque verde de 6.000 metros cúbicos que se hallaba emplazado en la zona alta del barrio Mirador y que, al igual que otro de menor dimensión, por muchos años fue el principal reservorio de agua de esta ciudad.

Caleta Olivia (Agencia)
El tanque menor, desarmado en el mes de diciembre, tenía una capacidad de 100 metros cúbicos y las dos estructuras metálicas fueron donadas por la empresa Servicios Públicos al club de rugby Quebracho de Pico Truncado.
A su vez, los directivos de esa institución los canjearon a la empresa metalúrgica bonaerense por varios metros de alambrado para su cancha y ésta se quedó con la disposición final, cuestión que los exime de cobrar dinero por el desarme ya que luego venderá el material a una fundición para su reciclaje.

DESGUACE
A las 20 de ayer, prácticamente solo quedaban las marcas en el suelo de las enormes estructuras que significaron durante mucho tiempo, un verdadero punto de referencia para los caletenses.
Separadas por unos cincuenta metros, las viejas cisternas atravesaban un fuerte periodo de descomposición, deterioro este que en el trascurso de los años causó varios derrames que incluyeron un verdadero alud acaecido el 31 de octubre de 2003, cuando el agua llegó hasta el barrio El Mirador arrasando con todo a su paso y generando grandes pérdidas materiales, razón por la cual quedaron luego inutilizadas.
De hecho, con la extracción de la primera placa de acero vencido del tanque de 600.000 litros, un resto de líquido que quedaba en el interior del tanque corrió abruptamente tierra abajo y solo tardó 17 minutos en llegar a la rotonda del acceso a la ciudad, ubicada a poco más de cuatro cuadras.

PELIGROSIDAD ABSOLUTA
Según Enrique Hansen, quien es la autoridad máxima dentro de la empresa que realizó el desguase, los tanques presentaban una “peligrosidad absoluta”, por cuanto celebró la iniciativa de la empresa de Servicios Públicos de ordenar su desmantelación.
“Esto era cuestión de poco tiempo. Acá pudo haber ocurrido una tragedia porque esto estaba todo podrido y se venía abajo. Si estos tanques hubiesen estado llenos les aseguro que el barrio de abajo desaparecía por completo”, advirtió el empresario.
Las estructuras presentaban sendas marcas de putrefacción y óxido en toda su complexión, aunque las áreas más afectadas eran los techos que literalmente de desmoronaban con el tacto.

AHORA, EL RECUERDO
La despedida fue un tanto melancólica ya que durante el período de desmantelamiento los vecinos de la ciudad se acercaban con cámaras de fotos, intentando capturar el momento del adiós a los tanques que habían sido construidos por la vieja YPF en la década del ‘60, e inclusive le reprochaban a los operarios el estar haciendo semejante tarea.
Vale aclarar además que luego de que se los dejara inutilizados a fines de 2003, un grupo de caletenses radicados en el barrio Mirador habían solicitado a las autoridades municipales que las estructuras sean nombradas como patrimonio cultural.
Sin embargo y pese a que el lugar era un sitio apropiado para una vista panorámica de la ciudad y también como punto de encuentro nocturno de amantes, no se descarta de que en un futuro cercano el lugar sea acondicionado como un verdadero mirador paisajístico.

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