Durante la tarde del sábado, en el partido que disputaron Nueva Generación y San Martín, por el Torneo Inicial C de Comodoro Rivadavia, se vivió un hecho lamentable de discriminación racial.
Alvaro Medina, jugador de Nueva Generación, de apenas 15 años y de nacionalidad boliviana, fue fue víctima de palabras agraviantes en el campo de juego.
Ante los reiterados insultos racistas que recibió el futbolista, sus compañeros pidieron intervención del árbitro y le advirtieron que abandonarían la cancha.
Esta mañana, Miguel Tula, presidente de "La Nueva", brindó declaraciones sobre lo sucedido y manifestó: "nuestros técnicos se comunicaron con el árbitro al inicio del partido y les dijeron que si se continuaban con las agresiones verbales se retiraba al equipo de la cancha, se ganen o se pierdan los puntos".
Tula destacó, en diálogo con Radio Del Mar, que "un expresidente del club rival se solidarizó con la situación" y agregó que "se va a plantear lo sucedido en la Liga de Fútbol".
Nueva Generación es un club que apunta a los juveniles como premisa y que en las divisiones inferiores tiene a muchos chicos nacidos en Bolivia, entrenando y jugando en los partidos de del fútbol local.
