La investigación por el femicidio de Agostina Vega sumó en las últimas horas nuevas pruebas que podrían modificar el rumbo de la causa y reforzar la hipótesis de que Claudio Barrelier no habría actuado solo.
Mientras el principal acusado permanece detenido e imputado por el crimen de la adolescente de 14 años, la Justicia analiza imágenes de cámaras de seguridad, pericias genéticas y el posible rol de otras personas vinculadas al entorno del imputado.
Uno de los elementos incorporados al expediente es un video registrado el lunes 25 de mayo, horas después del presunto femicidio, en el que se observa a Barrelier junto a su expareja, Soledad Andreani. Las imágenes muestran a ambos descendiendo de un Ford Ka negro, vehículo que, según los investigadores, habría sido utilizado para trasladar y descartar el cuerpo de la víctima en un descampado.
En la grabación, Barrelier aparece manipulando una lona o frazada en el baúl del automóvil antes de realizar compras junto a Andreani. La secuencia cobra especial relevancia debido a que la propia mujer reconoció que el vehículo fue lavado posteriormente.
Actualmente, Andreani permanece detenida e imputada por encubrimiento agravado, al igual que Osvaldo Fachetta, quien compartía domicilio con el acusado.
A su vez, la querella reveló que las pericias detectaron la presencia de dos perfiles genéticos debajo de las uñas de Agostina, una evidencia que ahora será sometida a nuevos análisis para determinar a quiénes pertenecen y si pueden aportar datos clave sobre las circunstancias del crimen.
Otra de las pruebas que analiza la fiscalía son imágenes captadas por una cámara de seguridad ubicada frente a la vivienda de barrio Cofico donde ocurrió el hecho. En el registro se observa a dos personas ingresar al domicilio poco después de que Agostina llegara al lugar.
Según trascendió, los investigadores intentan establecer si se trata de dos inquilinos que residían en el mismo terreno y qué participación pudieron haber tenido en las horas posteriores al crimen.
Para la fiscalía, uno de los principales interrogantes continúa siendo reconstruir qué ocurrió dentro de la vivienda entre la noche del 23 de mayo y la madrugada del día siguiente, una franja horaria en la que todavía existen importantes vacíos en la investigación.
Mientras avanzan las pericias y la recolección de pruebas, la causa sigue abierta y no se descartan nuevas imputaciones en los próximos días.
