Nuevos roces entre la Justicia y la Policía

Tras los cuestionamientos surgidos de la propia policía, ayer se argumentó que el allanamiento que la Seccional Quinta pretendía efectuar el miércoles por la noche en un departamento de avenida Patricios y Sargento García no se ordenó porque la funcionaria de Fiscalía que lo redactó nunca se lo pidió al juez de turno. En la solicitud sólo se requirió la requisa del automóvil.

El malestar que se generó en las filas policiales de Comodoro Rivadavia en relación a la orden que aguardaron hasta las 22 del martes para allanar un domicilio de avenida Patricios 1.505, en el cual se habían refugiado los ocupantes de un Ford Galaxy que durante esa jornada habrían protagonizado un raid delictivo, finalmente quedó aclarado ayer.
Si bien la policía de la Seccional Quinta esperaba la orden para entrar al domicilio, ello no fue autorizado pero no porque el juez de turno, Mariano Nicosia, entendiera que no había suficientes fundamentos para otorgarlo, sino porque la funcionaria de Fiscalía, Patricia Cárcamo, no se lo pidió, indicaron las fuentes consultadas por Diario Patagónico. 
En la solicitud que redactó la funcionaria sólo se requirió la requisa del Ford Galaxy (dominio AEW-240) para buscar un arma de fuego, un CPU de computadora, un monitor de PC de 17 pulgadas, un televisor LCD y una cámara web. También se pidió el secuestro de esos elementos y la autorización para identificar a las personas que se encontrasen en el domicilio antes mencionado, pero no incluyó el pedido de autorización para entrar a la casa.
Los elementos de dudosa procedencia que se hallaron en el rodado e incluso éste, quedaron secuestrados. Lo que no se logró concretar fue la identificación de las personas que estaban en el domicilio debido a la imposibilidad de ingresar al mismo.
A todo esto se debe recordar que a través de las averiguaciones policiales, los ocupantes del auto secuestrado habrían ingresado a robar en una casa ubicada sobre la avenida Chile, en el barrio Abel Amaya. Además, se sospechaba que las mismas personas habrían robado en otra casa de avenida Gatica al 700, del barrio Stella Maris y en otra de calle Tres Sargentos al 3.100, del barrio Juan XXIII. Todo ello el martes por la tarde.
El alerta al Centro de Monitoreo fue dado por testigos que vieron a personas que se movilizaban en un Ford Galaxy cometiendo un robo en el barrio Abel Amaya, a partir de lo cual la policía inició una persecución del vehículo sospechoso y sus ocupantes se refugiaron en la mencionada casa de la avenida Patricios.

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