Como es habitual, esta madrugada personal de Tránsito junto con efectivos policiales, llevaron adelante los controles rutinarios de documentación y alcoholemia que se establecieron en las calles San Martín y España.
De un total de treinta y tres vehículos controlados, ocho dieron positivo en el control de alcoholemia y siete fueron trasladados al corralón municipal.
Jorge Guzmán desde el área de Transito, detalló a El Patagónico que el grado más alto de las alcoholemias durante el operativo fue de "2,48 g/l. Durante el control se nos dio a la fuga uno, pero la policía lo alcanzó y lo ingresamos al corralón".
Sobre este último incidente, explicaron que una vez que el vehículo estaba precintado el irascible conductor. "Se subió, arrancó y se fue, pero inmediatamente se lo alcanzó a agarrar".
