Odisea patagónica de uruguayas que intentan retornar a su país
Carolina Pecois, técnica electricista y Ximena Fojo, nutricionista, son dos turistas uruguayas que quedaron virtualmente atrapadas en la Patagonia por el aislamiento preventivo al Coronavirus y en estos momentos se encuentran viajando por la Ruta 3 a bordo de una Combi VW procurando superar múltiples y estrictos controles de fuerzas de seguridad para poder retornar a su país.

Habían salido de Montevideo y de Durazno -ciudades de las cuales son oriundas-, mucho antes que comenzara a regir la cuarentena en Argentina pero al llegar a San Julián el viaje mutó de ser placentero a angustiante.

Se vieron obligadas a cumplir en esa localidad santacruceña el periodo de dos semanas de aislamiento obligatorio y el lunes de esta misma semana emprendieron junto a “Cleopatra”, una perrita mascota, el viaje de retorno que se transformó en una odisea.

Ese mismo día no las autorizaron a pasar por Comodoro Rivadavia ya que aparentemente a los efectivos de la policía chubutense no los convenció los certificados médicos que les habían extendido en San Julián y un salvoconducto que les hiciera llegar por mensaje whatsapp la Embajada – Consulado de Uruguay.

“Los policías de Chubut nos dijeron que ahí las reglas eran argentinas y no tenía valor la documentación de nuestro Consulado pero la policía de Santa Cruz nos dijo que con ese papel tendrían que habernos dejado pasar”, relataron este mediodía a El Patagónico cuando volvieron a pasar nuevamente y sin inconvenientes el control de la fuerza de seguridad de esta provincia apostado en el acceso norte de Caleta Olivia.

“NO NOS DENUNCIES”

Además, habían escrito varias frases en la carrocería de la Combi a modo de inusual autodefensa, tales como “no estamos viajando (por turismo), estamos volviendo a casa. No nos denuncies. Ayudanos”.

También llevaban consigo otra documentación adicional que les aportaron las autoridades consulares de su país e incluso revelaron que previamente habían mantenido una comunicación telefónica con un funcionario de Comodoro Rivadavia del área de Seguridad, de apellido Gómez, quien les prometió realizar gestiones para que se les facilitara el paso por esa ciudad.

Antes de reanudar a la marcha desde Caleta, Carolina comentó que para ellas “estos días fueron un gran martirio y tenemos sentimientos encontrados porque siempre que viajamos encontramos mucha solidaridad de la gente de ciudades y pueblos que visitamos, pero ahora, con el problema del Coronavirus, todo es distinto”.

“Nos quedan más de dos mil kilómetros para llegar a nuestras casas y llevamos certificados médicos, documentación de nuestro Consulado, cédulas uruguayas y los pasaportes donde consta que no estamos desde hace pocos días en la Argentina sino que ingresamos hace más de dos meses para recorrer distintas regiones” dijo Carolina.

A su vez, Ximena resaltó que “también llevamos comida para nueve días; no pesamos detenernos a descansar en ningún lado para no tener contacto con la gente que nos pueda comprometer y solo vamos a parar para cargar combustible”.