Once años de prisión para Fretes

Héctor Fretes fue condenado ayer a once años de prisión por el homicidio agravado por el uso de arma de fuego de Luis Curiqueo, ocurrido el 8 de septiembre del 2017 en el Old Draw de Güemes al 900. El acusado declaró que tiene cinco hijos, las últimas dos gemelas que nacieron el 9 de abril pasado y que su mujer usurpa una vivienda de Kilómetro 5 porque lo único con lo que puede subsistir es con la AUH.

Héctor Martín “Topo” Fretes fue condenado ayer a once años de prisión por el homicidio de Luis Curiqueo, ocurrido el 8 de septiembre del 2017 en el Old Draw de Güemes al 900 en Comodoro Rivadavia. Fretes ya había sido declarado penalmente responsable de homicidio agravado por el uso de arma de fuego el martes pasado por el tribunal compuesto por la juez Daniela Arcuri, Alejandro Soñis y Mónica García, que ayer escucharon los alegatos de la fiscal Camila Banfi y del abogado particular Guillermo Iglesias.

La fiscal Banfi había solicitado en los alegatos 11 años y 6 meses para los cuales planteó algunos agravantes como los antecedentes de una condena anterior con hechos de armas, incluso cuando esta causa se tramitaba, y haber estado inscripto en el RENAR (Registro Nacional de Armas) como tenedor de armas con los conocimientos que ello implica.

Mientras, como atenuantes a la pena citó la escasa instrucción que tenía Fretes al momento del hecho, ya que no culminó los estudios primarios.

Por su parte el defensor Iglesias reforzó los atenuantes a la pena de Fretes y disintió con la fiscal sobre el agravante de estar autorizado a tener armas porque estaba incluido en el dolo del homicidio. Hizo referencia a que Fretes era único sostén de hogar y aportó los certificados de nacimientos de los cinco hijos del acusado, por lo que pidió no apartarse del mínimo de la pena: 10 años y 8 meses de prisión.

Coincidió con el atenuante de la escasa instrucción de Fretes, lo que le habría imposibilitado “tener mayor racionalidad para resolver las cosas”.

Cuando la jueza Arcuri le dio la palabra a Fretes, el acusado dijo: “fue sincero mi arrepentimiento; no estaba pasando por un buen momento”. Comentó que tiene dos hijas gemelas, que nacieron el 9 de abril pasado y que tiene otra de 2 años. Y se quebró en llanto cuando comentó que su mujer usurpaba una casa en Kilómetro 5 porque el único sustento que tenían en este momento era la Asignación Universal por Hijo (AUH).

El tribunal se tomó un cuarto intermedio y a las 13, con una gran cantidad de familiares de Curiqueo presentes en la sala acompañados por la trabajadora social Natalia Orellano del Servicio de Asistencia a la Víctima del Delito (SAVD), dieron a conocer la sentencia a la que arribaron por unanimidad a 11 años de prisión y le dictaron prisión preventiva hasta el 20 de mayo de 2019, o hasta que la sentencia quede firme.

INFRACTOR PERMANENTE

El tribunal no entendió que el ser legitimo usuario lo haga experto tirador, por lo que no tuvo en cuenta ese agravante aunque sí el de antecedentes penales y su reiteración delictiva, lo que demostraba que Fretes reiteradamente infringía el ordenamiento jurídico. También desde el Tribunal analizaron que el arrepentimiento que había realizado Fretes no había sido hacia la familia de la víctima en la que había provocado la pérdida, sino que correspondía a su situación personal.

La madre de Luis Curiqueo, Rosa Calculef, rompió en llanto en la sala cuando escuchó el dictamen final y dijo que ahora su hijo descansa en paz, agradeciendo el trabajo de la fiscal Camila Banfi y el acompañamiento de todos.

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