Operarios de Empasa temen por su futuro laboral

La protesta que realizaron ayer trabajadores de la empresa de remediación ambiental Empasa frente a la playa de tanques petroleros de Termap puso al desnudo una nueva problemática socio-laboral que puede tener implicancias en octubre, cuando venza el convenio que en 2005 suscribiera el gobierno santacruceño con las operadoras petroleras para contener la demanda de trabajo.

Caleta Olivia (Agencia)
Los puestos laborales son ocupados por unas 300 personas, en su mayoría mujeres, quienes junto al grupo de varones iniciaron hace varios días un paro de actividades, pernoctando frente a la base de la empresa y plantando esporádicos piquetes frente al edificio municipal y la Subsecretaría de Trabajo. Ayer ampliaron su estrategia y marcharon hasta las instalaciones de Termap.
En principio, hicieron escuchar su reclamo de ser incluidos en el convenio colectivo que rige para los trabajadores petroleros, argumentando que su tarea es realizada en zonas de yacimientos.

VERGÜENZA AJENA
Pero ayer redoblaron sus denuncias públicas ya que no sólo argumentaron su temor a quedar nuevamente desocupados cuando llegue octubre, sino que también admitieron que a veces sienten «vergüenza» de que no se les asigne ninguna tarea en los campos.
El vocero del grupo, Jorge Chanampa, lo dijo abiertamente ante este diario y el programa radial que se emite por la FM Inolvidable que conduce Carlos Berenguel.
Chanampa aseguró que muchas veces la empresa los envía hasta los yacimientos y allí permanecen sin hacer nada durante ocho horas. Esto, sostuvo, a Empasa no le preocupa ya que de todos modos sus directivos reciben mensualmente los fondos que aportan las compañías petroleras.
De hecho, admitió que en cierta manera se da lo que en la práctica se denomina «subsidio encubierto», y no es ello lo que quieren los trabajadores, sino trabajo y cursos de capacitación, ya que de otra manera es preferible que esos fondos vayan directamente a grupos de trabajadores y no que beneficien a algunos «vivos» que se enriquecen gracias a ellos.
«Nos humillan como personas y nos dejan en terrenos baldíos sin hacer nada, arriba de las Trafic, donde comemos y encima soportamos químicos que vienen de las locaciones sin saber si son peligrosos», contó Chanampa, añadiendo que «la tarea que debemos realizar no depende de nosotros, los operarios, sino de lo que nos indiquen los supervisores de Empasa que muchas veces no nos dicen nada».
Por otro lado, voceros de una de las compañías petroleras que posibilitaron la creación de Empasa, señalaron a Diario Patagónico que en su momento le hicieron saber al entonces gobernador Sergio Acevedo que esta no era la solución para resolver el problema de la desocupación a largo plazo en Caleta Olivia, pero el ex mandatario les habría indicado que él no tenía una respuesta para ese planteo y les exigía que aporten los fondos para solucionar un problema en forma inmediata.

Fuente:

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico