Orly Mayorga presenta su segundo libro: "El viento gris" 

Cinéfilo, melómano, amante del arte, columnista de radio, dibujante y escritor. Orly Mayorga daba a conocer su primera obra literaria "Larkharim" en diciembre de 2016, y ahora presenta su segundo libro titulado "El viento gris". 

Orly Mayorga es oriundo de Astra y conocido por los comodorenses por su larga trayectoria como columnista radial en Radio del Mar, donde por años lo hemos escuchado hablándonos de cine, de arte y bandas de sonido. Además de su gran afición por el cine y la música, también operó como proyectorista en los cines locales, es dibujante y escritor.

En diciembre de 2016 dio su primer gran paso en la literatura cuando presentó la novela “Larkharim”, con 680 páginas es la más larga de este género en la región. Fue presentada en una edición de autor independiente.

Ahora, Orly dará a conocer su segunda novela “El viento gris”, que fue escrita entre 2017 y 2019. La presentación del libro será en el café literario del Lucania Palazzo Hotel el día viernes 10 de septiembre a las 16.

¿Cómo surge la idea de tu segundo libro?

Era febrero de 2017, yo había empezado a trabajar en una continuación de “Larkharim”, llevaba unas diez páginas escritas y de repente pasó algo que me hizo cambiar de rumbo: unos perros mataron a Selina, mi gata mitad siamesa por la que yo sentía (y siento) un gran afecto. Eso me dolió tanto que empecé a imaginar una historia sobre un gato que viaja al Más Allá y consigue regresar. Pronto esa idea evolucionó hacia una trama más compleja, tanto que acabé dividiendo el relato en seis partes que, en realidad, son seis mini novelas que se entrelazan. El resultado final es, en su conjunto, una historia que se extiende por algo más de 450 páginas.

¿Existe alguna conexión con tu obra anterior?

Es una historia totalmente independiente de aquella primera novela, que es una combinación de terror gótico y ciencia ficción. “El viento gris”, en cambio, es un relato fantástico de tono fabulesco, aunque también se vincula con el género de terror. No obstante, el libro incluye un relato adicional de 24 páginas, “La noche en ruta oscura”, y eso sí se conecta con “Larkharim”. Es un cuento de terror sobre la odisea de un remisero que tiene que llevar a un pasajero misterioso hacia las afueras de la ciudad, en plena noche y con un viento fortísimo soplando. De repente, se produce un apagón que abarca toda la zona y las cosas empiezan a andar horriblemente mal...

En pocas palabras, ¿cómo describirías “El viento gris”?

Bueno, no es fácil describir en pocas palabras una novela con una trama compleja, así que voy a lo que explico en el prefacio del libro: es un relato con mucho tinte sobrenatural sobre un gato, sí, pero también he querido que tratara sobre un hombre que con sus actos acaba afectando de un modo terrible la vida de un animal y, más tarde, la de un chico.

Siendo este tu segundo trabajo independiente, ¿con qué dificultades te encontrás a la hora de realizar un proyecto literario de estas características?

Hay dos grandes escollos a salvar. Uno son los costos de edición, que corren por cuenta de uno mismo. No sé cómo serán las cosas en otros países, pero al menos en el nuestro no se da eso que hemos visto en alguna película de Hollywood: un tipo escribe algo, lo envía a una editorial y, poco tiempo después, le contestan diciéndole que su escrito está buenísimo, que le van a hacer una edición de treinta mil ejemplares y van a correr con todos los gastos, distribución incluida. Acá incluso autores como Borges tuvieron que empezar haciendo ediciones chicas de autor, financiadas por ellos mismos. Yo con “El viento gris” he tenido que poner 90 mil pesos de mi bolsillo para una edición de tan sólo 200 ejemplares. El otro gran escollo es el prejuicio del público local hacia los autores locales, valga la redundancia. Te encontrás con que tenés que lidiar con aquello de que “nadie es profeta en su tierra”. Con “Larkharim” me ha pasado qua hubo gente que no quiso comprar el libro y ni tan siquiera leerlo de prestado, sólo porque es obra de un escritor local, ¡como si por eso uno fuera malo! Me da mucha bronca.

¿Por qué le dirías a la gente que lea tu libro?

Para responder a eso voy de nuevo al prefacio, a otra cosa que explico ahí acerca de la historia que se cuenta, y lo reproduzco de manera textual: “he querido que tratara también sobre el mal: el falso y el verdadero, ilusión uno y realidad el otro; fundado en la apariencia el primero, oculto bajo la misma el segundo”. Porque “El viento gris” también trata sobre cómo a menudo se juzga a las personas por su apariencia, sin verlas como realmente son.

SINOPSIS DE “EL VIENTO GRIS”

Arístide Salina decide ejecutar lo que él considera un acto de venganza y justicia contra el inescrupuloso y soberbio Xavier Vargas. Valiéndose de una artimaña, consigue comprarle el alma por un centavo y se lanza a destruirlo económica y moralmente.

De la gata de Arístide, Irena, ha nacido un cachorro con inteligencia humana que es obsequiado a Eliza, una niña enferma que le da el nombre de Hariel. Cuando ella muere, Hariel hará lo imposible por volver a verla, aunque tenga que ir más allá de la muerte. En su propósito le ayudará un cuervo que ha visto y aprendido mucho.

Pero las acciones de Arístide y de Hariel han atraído la atención de alguien con quien es mejor no meterse. Habrá consecuencias nefastas en las que se verán arrastrados Hideo Yasuda, un hombre honesto que quiere hacer lo correcto, y Amadeo Arnáldez, un niño fuera de lo común que está lidiando con un maestro pérfido y con un padre que lo considera un monstruo.

Enfrentado a una acusación injusta de robo, Amadeo huye, sólo para encontrarse cara a cara con el mal en su manifestación más oscura. Hariel tendrá que ir en su rescate, aunque se ha hecho del mayor de los enemigos, quien ha puesto en marcha un plan que involucra a ese gato superdotado y a Arístide.

El libro incluye un relato adicional, “La noche en ruta oscura”, que se conecta con “Larkharim”, la anterior novela del autor. Un remisero debe llevar a un peculiar pasajero hacia las afueras de la ciudad. Lo que debería ser un viaje más se convierte en una pesadilla.

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