Oruro y un carnaval donde se combinan el arte y la cultura popular
Con 30 mil bailarines, 10 mil músicos, 48 conjuntos y 20 horas ininterrumpidas de desfiles, el Carnaval de Oruro que se realizará desde el viernes al lunes se preserva como obra maestra del patrimonio oral e intangible de la humanidad, como fue nominado por la UNESCO.
“Nominado por la UNESCO como patrimonio oral e intangible de la Humanidad”. Unico en el mundo por su sincretismo religioso y pagano, el Carnaval de Oruro tiene su origen en las ancestrales invocaciones andinas a la Pachamama (Madre Tierra), al tío Supay (diablo) y a la Virgen de la Candelaria o Virgen del Socavón. 
Nadie tiene un papel secundario en este encuentro que hace honor a las más hondas tradiciones andinas: adultos, jóvenes y niños sin distinción de clases sociales, ni colores políticos se rinden ante la mayor fiesta de música y color que decoran Oruro, declarada capital del folclore en todo Bolivia.
“El Carnaval de Oruro es una muestra cultural que no se ve en otros países porque a sus expresiones paganas se suma un componente religioso y devocional a la Virgen del Socavón de la Candelaria, patrona de los mineros”, dice Javier Escalier, responsable de Festivales y Eventos del Ministerio de Cultura de Bolivia.
El calendario central de actividades dio comienzo el jueves 7 de febrero, con la Anata Andina: entrada de las comunidades originarias, con sus trajes, atuendos y originales máscaras por las principales calles de la ciudad. Ayer además, fue la Velada en la ruta del carnaval hasta el amanecer, con el protagonismo de los grupos folklóricos, que dan una serenata a la Virgen del Socavón en la plaza principal.
Una de las novedades de este año es la inauguración del aeropuerto Internacional de Oruro, que facilitará la accesibilidad de viajeros de todo el mundo, acto en el que participará el presidente Evo Morales. 
Otra novedad en la edición del Carnaval 2013 es la instalación de una imponente escultura de la Virgen de la Candelaria, de 45 metros de altura, en el cerro Santa Bárbara, a 3.900 metros sobre el nivel del mar, renovado destino de peregrinaje para sus fieles. 
Hoy este será el día central de las celebraciones del Carnaval Oruro 2013, con la Entrada del Desfile, peregrinación hacia el santuario del socavón desde las 7 de la mañana, cuando los 48 grupos folclóricos regalen sus excepcionales demostraciones coreográficas en devoción a la Virgen. 
La competencia de color, danza y música culmina cuando se acerca la tradicional Alba, el amanecer del domingo, con la posterior visita a la gruta del cerro Pie de Gallo. Además, mañana corresponde a la Entrada de Corso, otro de los actos centrales, y día en el que los visitantes de todo el mundo se convierten en protagonistas, bailando en plena confraternidad con los pobladores locales. 
La Diablada es la danza más importante: ofrece un espectáculo de la lucha del bien contra el mal, donde los diablos representan los siete pecados capitales. En medio de cóndores y osos, aparece el Arcángel Miguel, que en la escenificación teatral representa al bien. 
Otras danzas de gran significado son la morenada, llamerada, tobas, caporales, waca waca, tinku y suri sicuri.  “Junto con esa muestra maravillosa del folclore boliviano, que permite disfrutar de las danzas patrimoniales más importantes del país, los visitantes podrán descubrir muchos otros atractivos turísticos de la región que se abren al mundo en estos días, como la iglesia barroca en el vecino pueblo de Paria o el Parque Nacional Sajama”, señaló Escalier.
En la mañana del lunes 11 se realizarán las celebraciones del “diablo y del moreno”, con misas de los diferentes conjuntos, hasta la despedida de los danzarines de la Virgen. 
Y en los días subsiguientes habrá actividades típicamente paganas, con visitas a las representaciones de los mitos pétreos del Sapo, la Víbora, el Cóndor, el Lagarto y las Hormigas.
“Por su configuración, el Carnaval de Oruro es la demostración más importante de las danzas de Bolivia y año a año trabajamos para que vuelva a merecer el título de Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad”, concluyó Escalier.