El ex campeón del mundo de futsal fue detenido durante la madrugada del sábado en el barrio Pietrobelli. El episodio suma un nuevo capítulo a la historia de un deportista que pasó de alcanzar la gloria con la Selección argentina a convertirse en un nombre recurrente de las crónicas policiales.
A las 4:45 de la madrugada de este sábado, Matías Rima volvió a quedar detenido en Comodoro Rivadavia. El ex campeón mundial de futsal fue sorprendido dentro de una Renault Duster estacionada en el barrio Pietrobelli cuando, según la Policía, intentaba desarmar el estéreo del vehículo.
El procedimiento se inició a partir del llamado de una vecina al Centro de Monitoreo, que alertó sobre un hombre manipulando una camioneta blanca en la esquina de 13 de Diciembre y 12 de Octubre. Al arribar al lugar, efectivos de la Comisaría Seccional Segunda encontraron al sospechoso dentro del rodado.
De acuerdo con el parte policial, Rima, de 35 años, estaba desarmando el equipo de audio al momento de ser descubierto. Los uniformados procedieron a su aprehensión y lo trasladaron a la dependencia policial.
La Fiscalía de turno dispuso que permanezca detenido hasta la audiencia de control de detención, mientras que personal de Policía Científica realizó las pericias correspondientes para incorporar pruebas a la causa, iniciada por el presunto delito de tentativa de robo.
La escena contrasta de manera contundente con la que el propio Rima protagonizaba apenas unos años atrás. En 2019 alcanzó el punto más alto de su carrera deportiva al integrar el seleccionado argentino que se consagró campeón del mundo de fútbol de salón tras vencer a Brasil por 3-2 en la final disputada en Montecarlo, Misiones. Aquel plantel le permitió convertirse en el tercer comodorense en obtener ese título, junto a Edulio "Pirulo" Barría y Rigoberto Cárcamo.
Radicado en Pico Truncado desde hacía más de un año, Rima atravesaba entonces la mejor temporada de su carrera. Además del título mundial, obtuvo dos campeonatos con Skarcha Futsal y se consolidó como una de las figuras del equipo santacruceño. Durante ese Mundial disputó los seis partidos y convirtió tres goles en la campaña que llevó a Argentina a superar a Australia, Italia, Sudáfrica, Francia, Paraguay y finalmente Brasil.
"Fue algo único. Fue algo de película. Ser campeón del mundo me genera un orgullo único y una alegría inmensa. Creo que el significado de todo esto es tratar de dejar un legado para los más chicos", decía entonces, mientras guardaba como un tesoro la medalla y la camiseta número 9 con la que alcanzó la consagración.
En aquella entrevista también repasaba el camino que lo había llevado hasta la Selección. Recordaba sus comienzos en La Super Económica cuando apenas tenía cinco años, su paso por la CAI, Jorge Newbery y Ferrocarril del Estado en fútbol de campo, y la decisión de dedicarse exclusivamente al futsal tras integrar una preselección nacional.
Ese reconocimiento quedó muy lejos de la realidad que comenzó a mostrar durante los últimos años.
CAER SIN RED
El 14 de julio del 2025 fue detenido acusado de sustraer la rueda de auxilio de un Chevrolet Corsa en el barrio San Isidro Labrador. Un vecino observó la maniobra y alertó a efectivos que realizaban un patrullaje preventivo sobre avenida Kennedy y Cerro Chenque. Gracias a la descripción aportada, Rima fue interceptado caminando con la cubierta robada y trasladado a la Seccional Cuarta.
Aquella detención también volvió a poner en primer plano un hecho ocurrido semanas antes. En junio, una vecina del barrio La Loma denunció que el exdeportista había aprovechado la confianza que existía entre ambos desde la infancia para ingresar a su vivienda. Según el relato de la mujer, Rima compartió un almuerzo en la casa y utilizó esa visita para observar el movimiento del lugar. Más tarde regresó, encerró al hijo de ocho años de la propietaria en el baño bajo el pretexto de jugar a las escondidas y robó un televisor junto a otros elementos. Las cámaras de seguridad registraron la secuencia y, al día siguiente, volvió acompañado por otra persona para llevarse más pertenencias.
La situación continuó agravándose dos meses después. El 13 de septiembre fue detenido nuevamente cuando intentaba ingresar a una vivienda del barrio Jorge Newbery. Un testigo observó que dos hombres habían saltado un paredón y trataban de forzar una puerta, por lo que dio aviso a la Policía. Personal de la Seccional Segunda, la División de Investigaciones y la División Canes montó un operativo que terminó con la aprehensión de Rima y otro sospechoso. Durante la requisa, los efectivos secuestraron una réplica de arma de fuego calibre 4,5 milímetros que llevaba entre sus pertenencias.
En aquella oportunidad, el comisario Lucas Cocha recordó que Rima ya había sido detenido por otros delitos contra la propiedad y deslizó que la Justicia debía evaluar los pasos a seguir ante la reiteración de los hechos.
Menos de un mes después, el 12 de octubre, volvió a quedar detenido. Esta vez el Centro de Monitoreo advirtió un intento de ingreso a una vivienda del barrio San Martín y personal de la Seccional Séptima logró localizarlo caminando por Huergo y Los Perales. Al advertir la presencia policial, intentó ocultar un teléfono celular entre sus prendas, aunque el dispositivo fue reconocido por el propietario de la vivienda como suyo. Esa causa se sumó a una serie de procedimientos que ya acumulaban media docena de intervenciones por presuntos delitos contra la propiedad.
Ahora, la historia vuelve a repetirse. La imagen del jugador que alguna vez levantó la Copa del Mundo con la camiseta argentina quedó definitivamente desplazada por un presente atravesado por reiteradas detenciones. La tentativa de robo registrada durante la madrugada de este sábado incorpora un nuevo episodio a esa secuencia y mantiene a Matías Rima nuevamente a disposición de la Justicia.
