La convocatoria fue a las 15 en la plaza de la Escuela 83, donde más de un centenar de personas decidió manifestarse y panfletear para concientizar. Además, marcharon por las calles del centro a las 16, con el acompañamiento de organizaciones sociales y partidos políticos de izquierda.
"Porque llegó la hora de romper con el sexismo que establece pautas estereotipadas para hombres y mujeres acerca de cómo deben ser y relacionarse con los demás. Porque llegó la hora de que las víctimas sean acompañadas, contenidas y cuidadas; los abusadores perseguidos y encarcelados; y los abusos condenados por todos.
Porque llegó la hora de vivir en una sociedad con menos violencia y más respeto", decía el panfleto que distribuyeron en el centro.
El nombre de la marcha se relaciona directamente con la frase de aquel jefe policial canadiense y busca reivindicar la libertad de las mujeres de vestirse y llevar sus vidas sexuales como decidan sin que la sociedad justifique cualquier agresión que puedan sufrir con excusas acerca de que vestirse de una determinada forma es "provocar" o tener una determinada actitud es "buscársela".
Si bien "La Marcha de las Putas" apunta a criticar la culpabilización de las víctimas de la violación, tiene puntos en común con la marcha "Ni Una Menos" que tuvo espacio el 3 de junio y el 25 de noviembre al respecto de protestar contra la violencia machista hacia las mujeres.