Personal de la Seccional Segunda detuvo este sábado, por “robo agravado por escalamiento” a Mario Rolando Sergio Chini (31), quien con otro sujeto ingresó a una vivienda para robar a una mujer que descansaba.
Fue poco antes de las 18 y Chini fue atrapado en Quiroga y Figueroa, barrio José Fuchs. Lo denunciaron por llevarse objetos de valor que eran propiedad de P.V.R., una mujer de 44 años.
Posteriormente, la víctima contaría que en momentos en que se encontraba durmiendo, escuchó ruidos provenientes del baño. Al ir a mirar se encontró de frente con dos sujetos que comenzaron a exigirle mediante gritos que les diera plata. Luego le revolvieron la habitación y se fueron por la ventana del baño; treparon el paredón del vecino y escaparon.
Con las características de los delincuentes, se montó un operativo cerrojo y al cabo de unos minutos el móvil RI 1029 de la Seccional Tercera, a cargo del oficial ayudante Alan Rosas, interceptó a un sujeto de similares características aportadas en red policial: delgado, con pantalón corto y remera gris. Lo detuvieron.
Fue entonces que avisaron a sus pares de la Seccional Segunda, quienes se hicieron cargo de la situación. Se secuestró la mochila con elementos sustraídos a la denunciante (cartera, dinero, celular entre otros) que se habían descartado y arrojado en el techo de una casa que tenía cámaras que corrobaron la maniobra de descarte del inefable Chini.
UN EVASOR DE CONDENAS
Hace cinco años (cuando tenía 26 años) Sergio Chini y su pareja fueron a juicio por tres robos que los tuvieron como protagonistas, en dos de los cuales se utilizaron armas de fuego. Al debate llegarán luego de negarse a firmar un acuerdo de juicio abreviado al cual habían prestado su consentimiento de manera informal.
Una pena de 3 años y 9 meses fue lo que había acordado previamente para el juicio abreviado entre la fiscal Cecilia Codina, los imputados y la Defensa Pública.
En representación de la Fiscalía actuó el fiscal general Héctor Iturrioz, quien subrogó a Codina en ese acto. Los imputados fueron asistidos por la abogada adjunta de la Defensa Pública, Claudia Torrecillas.
El último robo que los tuvo por protagonistas a Chini y la madre de sus tres hijos ocurrió el 30 de julio de 2016, pasadas las 17:35, aproximadamente, cuando la pareja ingresó a un local comercial ubicado en avenida Kennedy al 3000 y luego de consultar por diferentes prendas de vestir que se encontraban a la venta y seleccionar un par de zapatillas, el delincuente extrajo un arma de fuego y apuntó a la vendedora; traspasó el mostrador, la tomó del cabello y la arrojó al suelo rompiendo a su vez el vidrio del mostrador.
La esposa de Chini también se apoderó de las billetera de la damnificada, juegos de llaves y otros objetos de valor, tras lo cual se dieron a la fuga.
El hecho fue calificado como "robo agravado por haber sido cometido con arma de fuego, cuya aptitud para el disparo no puede tenerse por acreditada". En ese expediente, además, fueron reconocidos por la víctima durante una rueda de personas que se realizó en agosto.
Ese y otros dos delitos contra la propiedad fueron cometidos por la pareja mientras Chini se encontraba cumpliendo una condena de 6 meses de prisión efectiva y en la cual había sido beneficiado con salidas laborales, por lo que sólo debía regresar a dormir a la alcaidía.
Hay que saber, además, que este sujeto ya tenía entonces cuatro condenas firmes que incluían el homicidio de un ciudadano paraguayo que residía en la extensión del barrio 30 de Octubre, otras dos por delitos contra la propiedad y la restante por pegarle a un policía.
Al ser consultado por el juez si prestaba conformidad al acuerdo de juicio abreviado y reconocía su responsabilidad en los hechos descriptos por el fiscal, el imputado cambió de parecer y dijo que no firmaría ningún acuerdo porque, entre otras cosas, no quería defraudar al fiscal que le había conseguido un trabajo cuando fue condenado por pegarle al policía.
Por temor a su integridad física, Chini tuvo que ser resguardado por la policía. Así lo ordenó el juez Mariano Nicosia luego de que se solicitara el traslado a Comodoro Rivadavia del preso que estaba alojado en Trelew. Allí fue apuñalado por otro interno, también de Comodoro Rivadavia. Hay que recordar que Chini generó un incendio en la celda que ocupaba en la Seccional Tercera y a partir de incidente lo trasladaron al valle de Chubut.
Este sujeto, además, es el mismo que involucró a un subcomisario y a un fiscal en una causa iniciada porque supuestamente contaba con protección policial. Todo se hizo público cuando una pareja domiciliada en un departamento de las 1008 Viviendas denunció a Chini por agresión y robo, con el propósito aparente de usurparles la propiedad.
Cuando lo denunciaron en la Seccional Quinta el subcomisario Waldemar Ferreira no efectuó las actas correspondientes y lo dejó ir sin iniciarle causa. Ello fue denunciado por las damnificadas en Fiscalía y la causa la instruyó Héctor Iturrioz, quien como denunció en exclusiva El Patagónico en no pocas oportunidades, dejó caer los plazos de investigación, por lo que finalmente no prosperó la causa contra el subcomisario que -como todo parecía indicar- protegía al delincuente.
