El valor de estos inmuebles de plata baja, dos dormitorios, cocina, living, equipadas con cocina, termotanque, calefactores, baño con todos los sanitarios, tanque de agua y un patio amplio que les permitirá hacer ampliaciones, demandó una inversión de casi 18 millones de pesos.
Fue la Directora de Obras y Servicios, Bárbara Romero, la encargada de proceder a abrir las puertas de las flamantes unidades, acompañada por la asesora legal de la comuna, dra. Eva Sánchez, tras lo cual la escribana Matilde Reyes supervisó la firma del acta de posesión por parte de las adjudicatarias.
COMPROMISO CUMPLIDO
Previamente había hecho uso de la palabra el presidente de la Comisión de Fomento, Jorge Soloaga quien en principio dijo que elacto representaba el cumplimiento de otro los compromisos que se asumían en beneficio de los vecinos.
En este caso consistía metafóricamente en abrir las puertas a dos familias “para que puedan comenzar a construir nuevos sueños, expectativas e ilusiones”.
Citó también que era un ejemplo de concreción de proyectos sociales y comunitarios, en contraposición a la actitud de aquellos que devalúan la política y se transforman en policastros, es decir que se aprovechan de ella para fines turbios y degradantes en una sociedad.
En ese sentido recordó que su gestión debió soportar descalificaciones y ofensas por gente que trató por esos medios de conducir la comuna y hasta llegó a propiciar la usurpación de viviendas que se construyeron en la primera etapa, pero la mayoría de la población los repudió, logrando que las mismas pudieran ser recuperadas.
Por ello los calificó de “personajes perversos” y de “chorros sociales” que quisieron destruir el sueño de legítimos adjudicatarios.
Tras ello, puso de relieve que si bien su gestión tiene profundas raíces peronistas, jamás se les preguntó a quienes se postularon para acceder a una vivienda si tenían o no alguna identidad político partidaria y que eso no ocurrirá en ningún otro aspecto mientras él esté a cargo de la comuna.
