Otros homicidios en los que aún no hay pistas concretas
En los primeros 100 días del año en Comodoro Rivadavia se produjeron 13 crímenes, número que ratifica la tendencia que este diario ya había dado a conocer respecto a que se produce un homicidio cada siete días. El porcentaje cala hondo en las más altas esferas de los representantes de la seguridad de la provincia del Chubut.
Según los registros de este diario, de los 13 homicidios cuatro de ellos aún no tienen autores detenidos o pistas ciertas. Y se sabe que los más que les preocupa a las autoridades son los homicidios en ocasión de robo, de los que ha habido tres y solo uno tiene a los presuntos autores bajo proceso. Se trata del homicidio del ingeniero Jhon Blas Gutiérrez.
Entre los homicidios impunes hasta el momento figura el de Rubén Víctor Mellado (31), el hombre que agonizó 15 días luego de recibir 17 puñaladas y quemaduras en su cuerpo en una vivienda del Stella Maris y que falleció el 18 de enero en el Hospital Regional.
También está el crimen de Teófilo Morales (61), un trabajador petrolero que estaba a punto de jubilarse y que fue asesinado en el interior de su vivienda de Kilómetro 5 cuando se encontraba junto a su esposa durmiendo. La víctima -que también era prestamista- fue acribillado en la madrugada del 20 de enero tras cruzar la puerta del dormitorio.
Además, todavía se trata de dar con la identidad de los dos asesinos de Orlando Jurado, el empresario de la carne que fue asesinado de un disparo en la puerta de su casa del barrio Pueyrredón el 10 de febrero. Los delincuentes habrían ingresado por el techo en busca del dinero que el hombre tenía en el domicilio, pero escaparon sin llevarse nada luego de darle muerte. Hay un detenido que habría marcado la casa y ayudado a los asesinos a escapar. Se esperan los resultados de unos estudios histopatológicos de unas muestras de ADN que se levantaron en el vehículo sospechoso.
Tampoco las autoridades judiciales han podido detener a los autores del crimen de Mario Andrés Durán, el trabajador petrolero asesinado el 21 de marzo en el barrio 9 de Julio. Uno de los dos delincuentes que lo abordó en plena calle le descerrajó un disparo en el pecho que le dio muerte en el lugar para luego quitarle su billetera y teléfono celular.