El ex jugador de la Comisión de Actividades Infantiles, Colón, Tigre, entre otros, dialogó con El Patagónico sobre la dura lesión que lo tuvo a maltraer estos últimos siete meses. "Fue durísimo. Todos los días me despertaba y lo primero que hacía era mover mi rodilla para ver si me dolía. Si había dolor, sabía que iba a tener un día de mierda", explicó el jugador.
De Miranda, quien venía jugando de titular en los dos torneos que competía su equipo (Liga de ascenso y Copa MX), reveló cómo fue el día que sufrió la rotura del ligamento: "Ese partido le estábamos ganando a Zacatepec de visitante y faltando diez minutos para que termine el partido un rival me chocó y mi rodilla giró inmediatamente. Enseguida me di cuenta que era grave".
"La recuperación se me hizo bastante larga porque al cuarto mes me dijeron que tenía tendinitis rotuliana por exceso de fuerza. Así que eso me complicó el tiempo de la recuperación y de mi regreso a las canchas", comentó el central, ex Ferro.
Por otro lado, el comodorense contó cómo fueron sus primeros días de entrenamiento, luego de estar parado todo este tiempo: "ya estoy entrenando casi normal, hago reducido de a poco con el grupo. Tengo muchas ganas de entrar a la cancha y volver a jugar".
El jugador llegó al club Alebrijes de Oaxaca en diciembre del 2014, desde su arribo se sintió cómodo con la ciudad, el club y la forma de jugar del equipo: "tengo contrato hasta diciembre. Existe la posibilidad de que me renueven una temporada más".
"El fútbol mexicano es mucho más tranquilo que el argentino. Se lo vive de otra manera, sin tantas presiones. Estoy contento con el club y con la ciudad que es muy tranquila", finalizó Pablo Timoteo De Miranda.
