Pablo Ruiz se consolida en San Lorenzo y suma presencia en la Selección Sub-17

En un año de pleno crecimiento deportivo, el jugador de la extensión del barrio San Cayetano se encuentra en un período de descanso tras un exitoso año en el club de Boedo junto a los juveniles “azzurros” Tomás Conechny, Franco Triviño y Facundo Acosta. “La CAI me enseñó muchísimo y en especial Fabián Zalazar que habló con mis padres para que haga una prueba en el club”, recordó.

Desde los cuatro años se relacionó con la pelota en el equipo de fútbol de salón de la Súper Económica, y sobre los ocho fue a probarse al club de sus amores: Huracán de Comodoro, pero en el “Globo” le dijeron que era muy chico para ficharlo. Así que Pablo Ruiz –actual volante por izquierda de las juveniles de San Lorenzo y con presencia en el Seleccionado Sub 17 que dirige Miguel Angel Lemes- siguió como defensor de la “Súper”, hasta que Fabián Zalazar se acercó a sus padres y los convenció para que se pruebe en la CAI. En la actualidad, el joven forma parte junto a Tomás Conechny, Franco Triviño y Facundo Acosta de un convenio entre el club de Boedo y la entidad Patagónica.

“Uno cuando es chico ve a los jugadores de la Selección y sueña con ser como ellos. En mi caso me vestía y los imitaba mientras los veía por la ‘tele’. Y hoy estar donde estoy me llena de orgullo, porque todos soñamos con tener esta oportunidad”, sostuvo Pablo Ruiz en su visita al Diario Patagónico.

Por supuesto que no fue un año fácil para Pablo, el desarraigo y la distancia de su familia le dio altibajos a mediados de año. Pero el comodorense rescató que forma parte de un club que cuenta con los profesionales acordes para el acompañamiento de cada uno de ellos.

“Se extrañan los afectos y la familia. Pero ya un año antes les pedí a mis padres el ir a vivirme a la pensión de la CAI, a riesgo de no adaptarme o peor aún: que me den de baja por mal comportamiento o lo que sea. Y la apuesta valió, porque tanto en la pensión de la CAI como en la de San Lorenzo, cada día que pasa uno aprende más. En especial a valerte por vos mismo, saber lavar los platos, tu ropa y tener mucho orden y disciplina. Para un jugador eso es fundamental, porque no vas a tener siempre personas que hagan las cosas por vos. Por eso creo que fui con ventaja a Buenos Aires, donde es una ciudad muy grande y tenes que aprender a distinguir con quien juntarte, porque te podes arruinar la carrera en un segundo”, recalcó.

LA CONVOCATORIA

A LA SUB 17

Tomás Conechny le había comentado a Pablo que lo estaban observando desde el Seleccionado Nacional, y Ruiz no le dio mucho merito porque pensó que eran solo trascendidos. Hasta que el día de su cumpleaños –y antes de emigrar a Buenos Aires- en la institución “azzurra” le dieron el mejor regalo deportivo: una invitación a concentrar con el equipo nacional que dirige Miguel Angel Lemes.

“Cuando me lo dijeron me quedé duro. Y en el primer entrenamiento con la selección no me fue para nada bien. Porque es como que no caía. Pero ya en la segunda concentración mejoré, aunque una lesión me impidió jugar, pero en diciembre me di el gusto en una gira en Chile, donde ingresé desde el banco para anotar un gol ante México”, recordó.

La consolidación marcha a pleno no solo para Pablo –que el 20 retorna a San Lorenzo y el 26 tiene concentración con la Sub 17- sino también para los otros tres jóvenes que tendrán continuidad en el conjunto “cuervo”, bajo el coordinador general de las divisiones inferiores Fernando Kuyumchoglu.

En crecimiento deportivo, Ruiz sostuvo que se encontró con un juego mucho más veloz en Buenos Aires, donde tuvo que aportar su grano de arena no solo en poseer la pelota y hacer jugar al equipo, sino redoblar el esfuerzo y “bajar” unos metos para dar una mano en la recuperación de la pelota.

“Uno mejora cada día, pero aunque seas titular en la séptima (1998) no te tenés que relajar, porque todos los días tenes que demostrar que el lugar te lo ganaste. Por suerte, hay jugadores grandes como el ‘Pitu’ (Pablo) Barrientos, que ya pasó por esto y me alienta a no aflojar”, subrayó.

En cuanto a los proyectos en el mundo del fútbol, “Kike” sueña con vestir la ‘albiceleste’ en el Sudamericano, afirmarse en San Lorenzo y no perder el ‘orden y la humildad’, que fueron las dos actitudes donde sus padres hicieron hincapié antes de emigrar a Buenos Aires.

Fuente: Angel Romero

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