Gustavo Adolfo Durán escapó de una cárcel de Las Heras el 1 de enero de 2021. Siete años antes había sido parte de una banda que asaltó a una periodista en Esquel.
El 28 de septiembre de 2015 todo estaba listo para una audiencia preliminar en la que analizaría en Esquel el legajo que investigaba el robo calificado en la vivienda de la empresaria periodística María Elena Paggi, ocurrido el 7 de diciembre de 2013.
En un momento, el abogado defensor Guillermo Iglesias pidió que se otorgara a uno de los imputados la suspensión de juicio a prueba y para demostrar su colaboración con la investigación, dijo el nombre de la persona que le "encargó el trabajo" y contó detalles de aquel acuerdo.
El “colaborador” no era otro que Gustavo Adolfo Durán, el patriarca de la familia que cobró notoriedad este fin de semana en Comodoro Rivadavia, al ser detenido junto a dos de sus hijos por el asalto del sábado 20 de junio a dos camioneros en Pampa Salamanca. Una de las víctimas recibió un disparo y se halla en grave estado.
Hace 11 años, Gustavo Durán accedía a una probation por 18 meses, comprometiéndose a reparar a la víctima económicamente. Cumpliría además 80 horas de trabajo comunitario.
Por aquel delito, Jonathan Alexis Pierresteguy, Víctor Hubo Alcaina y Sebastián Agustín Rodríguez fueron condenados a tres años de prisión en suspenso, ya que la Justicia les concedió un juicio abreviado con reparación económica a la víctima.
Esa audiencia se realizó con los imputados por videoconferencia, tres de ellos junto al defensor Guillermo Iglesias en Comodoro Rivadavia y el cuarto desde Rawson. En Esquel dirigió la audiencia el juez Ricardo Rolón y estuvo presente la fiscal Fernanda Révori junto a la víctima, María Elena Paggi, y su abogado en la querella, Lisandro González.
RESPETO Y CUIDADO
Para que Durán accediera a la probation, el abogado Iglesias argumentó que había tenido una participación diferente en el hecho ya que “dispensó un trato de respeto y cuidado hacia la víctima”, admitiendo que en ese momento su representado estaba siendo sometido a otro proceso penal, en otra circunscripción, por lo que cualquier condena lo “perjudicaría” en un eventual cómputo de pena.
La Fiscalía se opuso al pedido, confiando en que llegado al juicio podría demostrar cuál había sido el papel real del protagonista de esta historia. Fue entonces cuando Iglesias sacó un as de la manga: dijo que Durán estaba dispuesto a brindar su aporte al esclarecimiento del hecho en su faz intelectual.
Todos contuvieron la respiración cuando Gustavo Durán se acercó al micrófono, le pidió perdón a la víctima por el mal momento que le había hecho pasar casi dos años antes y relató su versión de lo que lo llevó a él y a los coimputados a asaltarla en su vivienda.
El imputado dio el apellido de un hombre al que atribuyó la autoría intelectual del hecho. Sostuvo que ese sujeto había tenido “un problema” con Paggi y por esa causa "me entregó su domicilio y a usted". Sostuvo que el sujeto lo contactó en Comodoro a través de un conocido. “Iba en un vehículo junto a una mujer que parecía su novia. Aparentemente paseaban por Comodoro para la compra de algún auto”, detalló.
Según Durán, el hombre le facilitó información de la víctima; le dijo dónde trabajaba; qué local tenía; su domicilio; cuándo estaba sola y detalles de una fuerte suma de dinero que debería tener en su caja fuerte a partir de la venta de un campo. Sabía también el lugar donde estaba ubicada la caja.
Durán contó que con esa información viajaron a Esquel a hacer un trabajo de reconocimiento del lugar y así fue cómo siguieron a Paggi sin que ella se diera cuenta.
Luego describió físicamente a la persona que lo contactó, el vehículo en que se manejaba, entre otros. También sostuvo que no guardó el dato del teléfono con el que lo contactó porque “estoy acostumbrado a usar diferentes teléfonos para no dejar registro”.
Fue entonces cuando la fiscalía se mostró más “flexible”, valorando “la actitud” demostrada por Durán de colaborar con el proceso. Por su parte, la víctima dio su aval para acceder al beneficio de la suspensión de juicio a prueba.
Sin embargo, Iglesias no pudo mejorar la condena para los otros tres imputados, quienes recibieron tres años en suspenso. El juez homologó los acuerdos.
EL ROBO A UNA PERIODISTA
Entre las 23.30 horas del 6 y las 4.00 del 7 de diciembre de 2013, Víctor Hugo Alcaina, Jonathan Alexis Pierresteguy, Gustavo Adolfo Durán y Sebastián Agustín Rodríguez, todos oriundos de Comodoro Rivadavia, se movilizaban en una camioneta marca Toyota Hilux color blanca dominio NBS-225 de propiedad del primero de los nombrados.
El cuarteto ingresó al domicilio de María Elena Isabel Paggi luego de romper un vidrio de una ventana que daba al patio de la vivienda. Una vez en el interior, mientras dos de ellos se quedaron en la planta baja, los restantes se dirigieron a la habitación donde dormía Paggi -ubicada en la planta alta del inmueble-, la despertaron exigiéndole la entrega de las llaves de la caja fuerte y la entrega de un supuesto dinero de una venta de un campo en El Calafate.
Tras revisar toda la habitación y encontrar el manojo de llaves que buscaban, le taparon la cara con una toalla y la hicieron caminar hasta el baño donde la dejaron encerrada. Acto seguido comenzaron los cuatro a revisar toda la vivienda, apoderándose ilegítimamente de dinero en efectivo, un celular Black Berry con GPS, joyas y relojes varios de oro y brillantes, entre otros elementos de valor.
La investigación permitió dar con los autores a partir de indicios. En rueda de reconocimiento fueron reconocidos por la víctima.
“SENTI UNA MANO”
“De repente sentí una mano que me tapaba la boca; luché y luché pero no pude con dos y terminé diciéndoles que no les quería ver la cara y me tapé”, relataría María Paggi a Jornada, añadiendo que por la voz eran jóvenes. Contó que le dijeron que la conocían, que era de Esquel, y que se quedara tranquila porque al ser una mujer mayor no le harían daño.
En su narración del hecho, la periodista –dueña de FM del Sur- puntualizó que les pidió que le dejaran el documento personal, mientras relató que en la caja fuerte había piezas de oro, relojes de marca de sus padres y cadenas.
A Paggi le extrañó la tranquilidad con que se movían los ladrones que llegaron a decirle “este es nuestro trabajo”, agregando que eran de Esquel.
LA FUGA
Durante la audiencia por el robo a la periodista, el abogado Iglesias había admitido que Durán tenía otra causa en otra jurisdicción. Luego se sabría que el otro delito lo había cometido en Santa Cruz, donde también su nombre es recordado.
Es que el patriarca de los Durán se fugó de una cárcel de Las Heras en los primeros minutos del año 2021. Ese 1 de enero desapareció sin dejar rastro y ahora puede suponerse que desde entonces –hace cinco años- continuó manejándose al margen de la ley.
De acuerdo a los fiscales que actúan en la causa del asalto a los camioneros del último sábado, esta vez podría recibir una condena de 20 años. Gustavo Adolfo Durán fue detenido junto a dos de sus hijos: Emir Aarón y Uriel Xavier. Este último era buscado por el crimen del vendedor ambulante Nicolás Cardozo (25), ocurrido en pleno centro de Comodoro el 5 de octubre de 2025.
Por este último hecho ya estaban detenidos otros dos hijos de Durán: Branco y Thiago Benjamín.
