Los hechos vandálicos se repiten en la zona norte y en sectores subrurales de la ciudad. La SCPL reforzó la vigilancia y comenzó a sustituir los tramos sustraídos.
El robo de cableado eléctrico continúa generando perjuicios económicos y operativos a la Sociedad Cooperativa Popular Limitada (SCPL), principalmente en los sectores periféricos y subrurales de la zona norte de Comodoro Rivadavia. Ante la reiteración de estos hechos, la entidad implementa medidas de seguridad y reemplaza los tramos sustraídos por cables de aluminio para desalentar nuevos robos.
El presidente del Consejo de Administración de la SCPL, Franco Domizzi, advirtió sobre la frecuencia de estos episodios y señaló que los ataques se registraron en distintos puntos de la ciudad.
“A lo largo del año hemos tenido bastantes robos de cable de cobre en zonas subrurales, en los trayectos hacia el barrio Astra, el sector de los kilómetros y en las inmediaciones de la ex usina de Comodoro”, detalló.
Según explicó, los delincuentes aprovechan la extensión de las áreas periféricas y la falta de vigilancia directa durante la noche para sustraer tramos completos del tendido eléctrico, conocidos como vanos de cable.
Frente a esta situación, la cooperativa incrementó los recursos destinados a la seguridad y reforzó los controles en sus instalaciones. Sin embargo, Domizzi remarcó la importancia de la intervención policial para prevenir estos delitos e identificar a los responsables.
“Hemos mejorado la seguridad y la vigilancia tanto de las guardias como del personal privado, pero es fundamental el accionar policial para poder agarrarlos in fraganti y que tengan consecuencias legales”, manifestó.
Como medida para reducir la reiteración de los robos, la SCPL comenzó a reemplazar el cableado de cobre por aluminio cada vez que debe reparar un tramo afectado. La decisión apunta a desalentar las sustracciones y evitar que los mismos sectores vuelvan a ser blanco de ataques.
“Cada vez que sufrimos un robo, lo que estamos haciendo como cooperativa es recambiar ese tramo por cable de aluminio, justamente para no tener el mismo inconveniente a futuro”, explicó Domizzi.
Por último, el titular de la entidad indicó que quedan pocos kilómetros de cable de cobre instalados dentro del ejido urbano, aunque reconoció que los tramos que aún permanecen colocados continúan expuestos a este tipo de hechos.
La reiteración de estos episodios obliga a la cooperativa a destinar recursos a reparaciones y tareas de prevención, mientras busca reducir la vulnerabilidad de la infraestructura eléctrica frente al robo de materiales.
